LOS NIÑOS INDIGO – DETONANTES DEL CAMBIO VIBRACIONAL


 

detonantes del cambio

 

LOS NIÑOS INDIGO – DETONANTES DEL CAMBIO VIBRACIONAL
Por José Manuel Piedrafita Moreno

¿Qué se necesita para que haya un cambio de vibración?

Lo primero que necesitamos es cambiar el enfoque que tenemos hacia la Educación, la Sociedad y la Espiritualidad.

¿Cómo podemos conseguir este cambio?

Se puede conseguir de varias maneras; una es a través de la evolución constante y otra es a través de un detonante, de una Ruptura de Moldes. Esto es precisamente lo que nos vienen trayendo y ofreciendo los Niños Índigo.

¿Por qué son el Detonante de una Nueva Educación?

Los Nuevos Niños tienen una vibración diferente y se comportan de forma distinta, tienen nuevas necesidades, se relacionan de forma diferente sin aceptar muchas pautas antiguas de Educación, “forzando” de esta manera a buscar alternativas.

Tenemos que “aprender” todos de todos, dejando a un lado las barreras de la edad y lenguaje, pues tu hijo está aprendiendo de su entorno y tu también puedes aprender de él ¿Qué que puedo aprender de “Un Niño Pequeño”? Una cosa que hemos olvidado hace tiempo: Sentimientos Puros ¿No te parece bastante?.

Estos hechos pueden desembocar en una Nueva Sociedad donde prevalezca el Amor Universal sobre el amor adictivo (algo que está en nuestras manos, nuestro libre albedrío), en la que nos guiaremos por la Intuición y no por la rutina. La personas estarán juntas porque tienen que estar, no por una adicción sentimental.

¿Una Nueva Espiritualidad?

No como tal, solo el enfoque tiene que cambiar, muchos de los Niños vienen con los “canales” abiertos y recuerdan muchas cosas. La espiritualidad va a ser algo normal, pues para los niños es algo que forma parte de cada día y no es ningún tabú, integrándolo en su vida diaria con la ayuda de padres y educadores.
Muchos padres se “abrirán” gracias a sus hijos al tener que cambiar su actitud y todos nos beneficiaremos de estas nuevas formas de conducta.
Un Saludo con Amor

José Manuel Piedrafita Moreno

 

Encuentra más información sobre este tema tan apasionante en el libro:

Cristal-Indigos, la Esencia del Cambio

Las Revoluciones Indigo


Las Revoluciones Indigo

El Arcángel Miguel dijo que los niños Indigo serían un factor importante en la Creación y Liderazgo de la Nueva Tierra.

por Celia Fenn

Traducción: Margarita López
Edición: El Manantial del Caduceo
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
Revoluciones Indigo

Los acontecimientos en el Medio Oriente y Norte de África mantienen nuestra atención mientras un país tras otro empieza a sentir la energía y la voz del pueblo, que exige cambios y un gobierno democrático.

Al mismo tiempo, hemos estado en un período de grandes e intensas Erupciones Solares, que han tenido el efecto de crear tormentas y flujo electromagnéticos.

Esto tiene el efecto de activar el Cuerpo de Luz, y a menudo las personas sensibles lo perciben de una manera física. Ciertamente estamos entrando en un período de grandes cambios e inestabilidad, pero es un período que hemos estado esperando mientras avanzamos hacia ese Momento de Evolución y Cambio en nuestro Planeta.

Recuerdo que el año pasado Miguel dijo que los niños Índigo serían un factor importante en la Creación y Liderazgo de la Nueva Tierra.

Los Índigo son principalmente Guerreros Espirituales y su propósito como Grupo Álmico es derribar y desafiar los viejos patrones de autoridad, control y limitación. No es casualidad que las dramáticas revoluciones recientes en el Medio Oriente y Norte de África hayan sido lideradas por personas entre las edades de 18 a 30.

Esta es la segunda ola de Índigos, cuyo propósito era el Empoderamiento. A ellos ahora se los está activando en su rol como portadores de Empoderamiento, para ellos mismos, pero también para sus pueblos.

Los Índigos son almas avanzadas, y están “codificados” para saber que el empoderamiento personal va de la mano con el empoderamiento del grupo.

Ellos se están poniendo de pie ahora y haciendo saber al mundo que éste es el momento para el que ellos nacieron, y que el cambio está aquí. Yo he creído por mucho tiempo que el Medio Oriente es la clave para la Paz Mundial. Mucho del conflicto y la manipulación del presente y el pasado se concentra en esta región, la región de los portales estelares más importantes que se utilizaron en el pasado, la puerta Sumeria en Irak, la puerta Persa/Asiria en Irán y la puerta Siria en Egipto.

Sólo falta que un cambio importante llegue a Irán, y el equilibrio de poder cambiará por completo en esta región, y el control que todavía tienen estos portales estelares mediante el poder de los insertos holográficos de la “religión”, se romperá en favor de la voz del pueblo.

Creo que aproximadamente el 70 por ciento de la población en Irán es menor de 30 años, así que probablemente no pasará mucho tiempo antes de que la energía Índigo se levante allí también y se hagan los cambios necesarios.

Y, debido a que el Sol está muy activo, con grandes Erupciones Solares, la energía de la Evolución y el Cambio se intensifica. No sabemos qué va a pasar en este profundo período de cambios y transformaciones en los próximos 18 meses, o siquiera lo que sucederá en el Medio Oriente.

Creo que debido a que las revoluciones y los cambios son impulsados por la energía Índigo, parece poco probable que cualquier tipo de fundamentalismo religioso pueda afianzarse en el período pos-revolucionario. Realmente es un tiempo en que la voz del pueblo será escuchada.

La intensa energía Solar del Ciclo Solar 24 también está causando patrones climáticos extremos y los llamados desastres naturales.

Esto también es algo de lo que se nos ha advertido en el pasado. Sin embargo, por favor, no se dejen llevar por el miedo. Yo escucho profecías funestas acerca de grandes ciudades que van a ser destruidas, y personas acaparando alimentos y vendiendo sus propiedades para poder escapar a algún lugar seguro.

Por favor, sepan que todo el propósito de este programa de Cambio Espiritual que hemos llamado Ascensión, es que habrá suficientes seres despiertos e iluminados en el Planeta para asegurar que el Cambio se produzca con gracia y facilidad. Si usted está leyendo esto, probablemente sea uno de estos seres despiertos, y es su propósito ser un centro de Calma y Paz en los torbellinos del cambio, y no contribuir a los miedos y ansiedades que muchos sienten.

Recuerden también que, a medida que las viejas líneas de tiempo 3D se desmoronan, a la gente le parecerá que todo se mueve demasiado rápido y la gente va a empezar a estresarse. Es nuestra tarea ayudar a la gente a “cruzar” a la nueva línea de tiempo de las Dimensiones Superiores, donde puedan sentirse tranquilos, en paz y empoderados para dar forma a sus vidas en maneras que les traerán alegría y gozo.

Mientras nos preparamos para el gran cambio en Conciencia, estamos, como Colectivo, también en el proceso de integrar la Sabiduría Antigua. Conforme el dogma religioso pierda su control sobre la Psique Colectiva, vamos a poder reconectar con la Sabiduría de los Antiguos, quienes poseían las claves para vivir con la Tierra en formas sostenibles. Esto ya está ocurriendo, pues muchas personas buscan formas de vida y de espiritualidad que los alineen con la Tierra y todas sus criaturas.

Los pueblos Indígenas de la Tierra son los Guardianes de la Sabiduría de este Conocimiento, y en este próximo período de 18 meses, esta Sabiduría volverá a despertar e integrarse en el Colectivo.

Quienes llevarán a cabo esta tarea se llaman los Portadores de las Llaves, o los Custodios de las Llaves Doradas. Estas son Almas Avanzadas que han tenido vidas pasadas como Indígenas Guardianes de la Sabiduría, y su trabajo ahora es recordar quiénes son y dar un paso adelante para utilizar sus “llaves” para reactivar Sitios Sagrados e integrar la Sabiduría de los Ancestros.

Esta integración es importante, tan importante como cualquier trabajo de sanación que podamos hacer. La Tierra necesita integrar Todo su “Yo” para poder seguir adelante, al igual que nosotros en nuestros propios procesos personales. Y así como tenemos que practicar el arte del perdón, liberación y amor incondicional y compasión como individuos, también vamos a tener que pasar a través de estas emociones conforme integramos la Sabiduría perdida de los pueblos Indígenas de nuevo en nuestro Ser Colectivo de Luz Interconectado.

Sí, hay mucho por hacer y experimentar mientras viajamos a través del flujo del tiempo y la vida en este año que tenemos por delante. Es la más maravillosa aventura de Luz y sólo se puede disfrutar si mantenemos una visión positiva y confiada de la vida. Sepan que nosotros pedimos estar aquí, y que nacimos para este momento. Está sucediendo ahora, y cada uno de nosotros está contribuyendo con su Luz y Amor exactamente como debe ser.

¡Todos tenemos nuestra Pasión y Propósito, todos tenemos nuestra Sabiduría, Experiencia y Conocimiento, y todos somos Necesarios y Apreciados, cuando ofrecemos lo que somos!

¡Y cuando aprendemos a navegar por estas Olas Cósmicas de Luz, encontramos que las recompensas son una Alegría Profunda y una Abundancia que es Mágica! ¡Las Olas Cósmicas son el Flujo de Luz Diamante, el Río de Vida Abundante que fluye desde el Corazón Cósmico, que se está reconectando y realineando mientras navegamos hacia nuestra Nueva Realidad!

Pueden descargar las canalizaciones y las bitácoras de Celia Fenn en español, en archivo Word, en http://manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
© 2009-10 Celia Fenn y Starchild Global
This work is licensed under a Creative Commons License
consulta por el curso que te prepara para vivir en esta nueva energía

CREÁTICA PARA LOS GENIOS DEL FUTURO


CREÁTICA, UNA NUEVA EDUCACIÓN PARA LOS GENIOS DEL FUTURO
Natalio Domínguez Rivera

La Creática consiste en una estimulación integral de la persona de cara al futuro. Es un Programa para descubrir, no para enseñar nada. Y menos todavía para entretener a los niños con ejercicios complicados. Esto sería demasiado desperdicio para el tiempo que llevamos trabajando con afán en este modelo.

Creática

En Creática solemos iniciar nuestras charlas con una parábola muy significativa: cuentan que un muchachito, vecino de un gran taller de escultura, solía pararse a curiosear los trabajos de los artesanos y de los artistas. Así se hizo amigo de uno de ellos.

Un día que fue a visitar a su amigo se sorprendió de que alguien había colocado allí una inmensa piedra. Pero no dijo nada. Cuando volvió a visitar a su amigo, pasadas las vacaciones, encontró en el lugar de la piedra un hermoso caballo de mármol blanco.

Volviéndose intrigado a su amigo le preguntó:

– ¿Cómo sabías tú que dentro de aquella piedra había un caballo?

El artista no pudo menos de sonreír y alzar los hombros como respuesta.

La frase del pequeño era algo más profundo que una ocurrencia infantil. Era nada menos que la parábola de toda vida humana. La verdad es que el caballo estaba ya dentro de la piedra, y que la habilidad artística consistía precisamente en eso: en saber ver el caballo que estaba dentro, e irle quitando al bloque de piedra todo lo que le sobraba. El escultor no trabajó añadiendo trozos de caballo, sino sacando la figura encerrada en el bloque de piedra, viendo dentro lo que nadie veía.

Con la educación sucede lo mismo. La verdadera genialidad de un director, de un padre o de un maestro no es inducir, añadir desde fuera, agregar trozos al niño para educarlo, sino extraer, e-ducir (de ahí viene la palabra educación), no añadir lo que al niño le falta, porque no le falta nada a su naturaleza, todo está dentro de él.

Este es el nuevo enfoque: no enseñar, acudir al sentido común, hacer que, con unos datos que le damos, él vaya trabajando, como la larva, para emerger, para salir, para descubrir todas las posibilidades, las aptitudes, los procesos que en embrión estaban dentro de él, poner a correr el programa. Podremos inducirle la ciencia, pero no la vida, las conductas, los valores, la sociabilidad, la espiritualidad, la trascendencia, que ya venían en el paquete como programas de vida.

Pero había algo que no había tomado en cuenta la psicología tradicional: aparecía una nueva clase de niños distintos, no comprensibles para los datos que poseíamos.
Cuando en 1970 surgió el Movimiento pro Desarrollo de la Inteligencia, hoy llamado Creática, todavía no se hablaba de los niños Índigo. Pero estaban apareciendo cada vez con más frecuencia, niños sorprendentes que en nada se diferenciaban biológicamente de los demás niños, pero que psicológicamente eran “anormales por exceso” comparados con sus similares.
Destacaban por su limpieza mental, su aceleración vital, su madurez temprana en el campo ideativo, aunque no en las faenas escolares, su capacidad crítica un tanto cáustica y mordaz, su descontento con el sistema educativo, su fácil manejo de los instrumentos electrónicos y, sobre todo, una visión distinta de la vida y un rechazo a las tareas rutinarias.

Niños que estaban apareciendo con una personalidad muy definida, sin posibilidad de diagnóstico, porque cada uno era diferente, y a los cuales no se podía aplicar el clásico C.I. (cociente intelectual), no porque fueran más inteligentes, sino porque ellos estaban en otra onda.
Nunca habían aparecido tantas y tales excepciones juntas en la historia de la psicología.

Durante siete años se trabajó, aislando primero el problema, y buscando después una forma de aliviar su situación a estos “niños precoces”, como los denominábamos. El equipo empezó a sospechar en un principio que eran niños excepcionales que en la lotería de la naturaleza habían sido premiados.

Nos resistíamos a aceptar su normalidad. Buscábamos clínicamente síntomas y detalles de anormalidad. Hoy estamos convencidos de que es a éstos a quienes hay que mirar y de quienes hay que esperar, porque son los que van a configurar las sociedades del futuro, para un mundo más humano.
Pero todavía sospechábamos que estos niños eran fruto de la tempestad de información de los medios masivos de comunicación y de la proliferación de los juegos electrónicos.

Por eso dejamos de llamarlos “niños problema”, y pasamos a llamarlos jocosamente “niños Nintendo”, los que hoy serían llamados “niños Internet”.
Pero resulta que aparecía este fenómeno en niños que no recibían tempestades electrónicas. O sea, había que admitir que era un fenómeno de nueva adquisición, y nos negábamos a pensar siquiera en la más leve sospecha de mutación genética. Los estudios de laboratorio parecen estar en esta onda de la que, como no somos especialistas en la materia, preferimos no opinar. Se está notando y certificando en estas tres últimas generaciones un inicial y potente cambio estructural a nivel psicobiológico en los niños.

Es una lástima que, oficialmente, las escuelas y los colegios privados estén todavía enfrentándose a estos niños, y tachándolos de “sujetos problema”, y hasta de enfermos emocionales o tocados de una cierta psicopatía. Son unos niños muy diferentes a los niños que fuimos nosotros en nuestra infancia.
Para muchos educadores, había unos síntomas alarmantes en los niños superactivados que eran un problema en el aula de clase y en el ambiente familiar, con una mente extrañamente despierta, agresiva hacia el docente magistral y rutinario, o hacia los padres autoritarios y monárquicos.

Estos chicos eran inquietos, sumamente inteligentes, razonadores, incomprendidos, con malas notas a veces, pero con brillantes ideas destructoras de viejos paradigmas.
Nuestra preocupación aumentó cuando en los trabajos de campo de los alumnos de la cátedra de Psicología Evolutiva aparecían en todas las clases sociales unos niños no clasificables en ninguna de las gavetas evolutivas de los venerables tratadistas del pasado (Hurlock, Piaget, Moragas, etc.).

Cada día aumentaba el número de los “niños problemas por exceso”, como los denominamos de nuevo, que no eran comprendidos en la familia ni en el aula, que eran aislados, cuando no abiertamente rechazados o verbalmente agredidos.

Hoy a esos niños los llamamos “Índigo”, al parecer por su aura teñida de añil. Los que no tenemos el don de percibir esa aura no los catalogamos, y menos nos atrevemos a diagnosticarlos. Lo que menos importaba era la denominación. Lo que había que hacer, puesto que estaban, era ayudarlos y comprenderlos.

En cada muestreo eran más numerosos los casos. Se imponía crear nuevas formas de tratarlos y educarlos. No se contentaban con la instrucción. Se empeñaban en ser personas humanas distintas, y discutían con nosotros sus programas, siempre diferentes y mejores que los que les estaba proporcionando su sociedad y las autoridades educativas.
En un momento, y casi paralelamente, fueron apareciendo casos de niños extraños en China, Rumania y Estados Unidos.

Las universidades del mundo se empezaron a preocupar por el problema. En el año 83 el Presidente del Instituto de Creática, con ocasión de un curso-taller de Desarrollo de la Inteligencia solicitado por el Gobierno de China Popular, oyó hablar en la Universidad de Beijing de ciertos “niños superpsíquicos”, y se enteró de las sorprendentes habilidades de esos niños, que sin previo entrenamiento, captaban el pensamiento ajeno, leían una página de un libro cerrado, movían una pelota en el aire con energía proyectada y, sobre todo, presentaban una madurez hasta entonces inconcebible para los cánones normales de evolución psíquica y una cierta inmunidad contra enfermedades crónicas, como el Cáncer y la Hepatitis B.

Nada nos informaron las personalidades chinas que visitaron Caracas, pero después supimos que la razón de su visita era que habían recibido la noticia de que en Venezuela se había creado desde 1978 un Ministerio para el Desarrollo de la Inteligencia, y venían, precisamente, según posterior confesión (primero tres profesores de la Universidad de Beijing y después el propio Viceministro de Educación) con la intención, oculta desde luego, de indagar si nosotros teníamos la solución o, al menos, una explicación para el fenómeno.

Allí se confirmó nuestra sospecha de que el fenómeno no era regional, que era algo más que una superactivación debida a los medios y a la juguetería electrónica, que estaba apareciendo una especie de cambio brusco y rápido a nivel especie, en dos o tres generaciones, cuando era regla general que una mutación, biológica o psíquica, en cualquier especie, llevaba centurias y hasta milenios.

Más que mutación, la deberíamos llamar “puesta en marcha” porque al parecer lo que está sucediendo es que elementos del ADN que estaban inactivos aparecían en estos niños funcionando con normalidad. Decidimos dejar a los biólogos estudiar el fenómeno mutacional, y nos dirigimos a lo que nos correspondía: a solucionar los problemas inminentes de conducta con un criterio de utilidad.

Queríamos encontrar para ellos una patente de reconocimiento, que supieran que los comprendemos aunque no los entendamos, y que estamos haciendo lo posible por saciar esa necesidad de velocidad evolutiva.

Cuando nos dimos cuenta, el río nos fue llevando hacia unas nuevas formas educacionales, por las cuales no había que enseñar al alumno, sino colocarlo en situación de aprendizaje. Con esto desaparecía la figura del educador ritual, exigente de memorización, y aparecía el compañero de ruta que demanda del alumno razonamientos y responsabilidades en su aprendizaje personal, en sus ideas, en sus conductas y en su particular escala de valores.
Y así nacieron los programas, con sus características pertinentes para los niños de estas nuevas generaciones.

Nacía la Creática, la resurrección de la Mayéutica de Platón y de Sócrates, quien afirmaba sin rubor que él no era el padre de la criatura en las mentes de sus alumnos, sino el partero de las ideas, el que las ayudaba a nacer. Adelantamos las exigencias académicas en más de cuatro años, con escándalo de los timoratos.

Y resultó que esos niños problema no eran tales, y que gozaban con nuestros retos y se sentían felices de que nadie les enseñara, sino que ellos, barajando los datos que les dábamos, descendiendo a lo concreto en los ejemplos, sacaban sus propias conclusiones, por investigación, por sentido común, por lógica natural.

Estos programas, desde la Educación de Padres y Prenatal, hasta la Universidad, no están confeccionados para los “niños montón” que fuimos nosotros, o de ésos que desgraciadamente todavía persisten, a pesar del rechazo, en cualquier institución pedagógica de las que los gobiernos de todos lo países fomentan, para evitar jóvenes rebeldes y adultos críticos. Los Manuales de Creática están confeccionados para los “genios del futuro”, que ya están entre nosotros, como un suceso que muchos prefieren ignorar.

Pero que ya no se pueden negar ni frenar. Simplemente está ya aquí.
Para mí fue altamente significativo que en el Colegio Don Bosco de Puerto la Cruz, un niño de apenas cuatro años, de Maternal, se zafó de las manos de su mamá, que lo había ido a recoger, para abordarme y preguntar:
–  ¿Eres tú el que hace los absurdos?
–  Sí, le contesté.
–  ¿Me dejas darte un besito?

Me conmovió. Y mientras me agachaba hasta él, no pude menos de pensar cómo hubieran reaccionado ante esta anécdota aquellos autores que estudiamos en las Escuelas de Psicología que defendían que antes de los doce años de edad cronológica solamente un niño genio sería capaz de comprender un absurdo.

Estos niños no comprenden (y no por rebeldía sin causa, sino porque simplemente no comprenden) que les exijamos rutinas y disciplinas que son comprensibles solo en las ovejas, como las filas, la compostura, el silencio innecesario, pero que son capaces de hacerlo cuando no los obligan, sino que aluden a su auto responsabilidad.

Ya no podemos detener esta avalancha silenciosa. Ellos están aquí, y no se comportan así por capricho, sino simplemente “porque son así”. Cuando no recurrimos a su responsabilidad, sino que intentamos obligarlos por autoridad o por rutina, se tornan indisciplinados, desafiantes y caprichosos. Es su única defensa, porque se sienten injustamente agredidos, todo “porque son pequeños” (esta frase es de uno de ellos). Se sienten tan personas como nosotros, aunque diferentes, y exigen respeto y comprensión. La única forma de compensar nuestras injusticias (inculpables, por cierto) es haciéndonos con ellos amigables, y no considerándonos jefes de tren, sino compañeros de viaje: padres y maestros, no jefes omnipotentes.
Nos asustamos que estos niños nos exijan razonamiento y honestidad. No son “nuestros” por ser sus padres o estar inscritos en nuestros planteles. Los padres hemos sido las manos de la Divinidad para que vinieran al mundo, y los maestros para hacerlos crecer como humanos, no las altas figuras a quienes deben respeto y veneración. Por eso a veces en sus ojos podemos leer un cierto reproche de que estamos haciendo ante ellos el ridículo con nuestras posturas monárquicas y nuestras exigencias autoritarias.
Estos niños razonadores nos sacan de quicio, porque ocultamente sabemos que tienen toda la razón. Para ellos la educación del pasado no tiene encaje en sus vidas. Por eso tenemos que tratar de encontrar la educación para el futuro: no darles soluciones, sino preguntas respetuosas. ¿Cuándo será que un autor de libros escolares prepare unos manuales de trabajo escolar que no tengan respuestas, sino preguntas técnicamente elaboradas? Hoy esto es todavía una utopía. Pero llegará el momento que estos niños esperan.

Ellos no perdonan que les digamos que algo hicieron mal, que no alabemos siquiera sus intentos y que veamos solamente sus errores. Quieren que no los protejamos tanto, haciéndoles la vida fácil, sino que, sintiéndolos capaces, les propongamos continuos retos, porque estamos seguros de que ellos tienen capacidad suficiente para encontrar las soluciones. Que con nuestras palabras y nuestra confianza afirmemos su autoestima, y no les perdonemos que se sientan incapaces.

Pero teniendo siempre en cuenta que son unos niños, y por tanto manipuladores en cuanto nos distraigamos. Tengamos en cuenta que en la infancia la histeria (intentar ser el eje de su entorno y centro de atracción) es natural, y por eso en los adultos es una regresión neurótica. Pero que esa lucha sea franca y sin trampas, que las armas sean ideas y sonrisas. No caigamos en la estéril lucha generacional. No nos dejemos anular y que no descubran en nosotros inseguridad y debilidad porque entonces estamos perdidos, y es grande el mal que con ello les hacemos.

Pero es difícil no dejarse manipular por estos niños que nos sobrepasan y a quienes concebimos como los salvadores de la humanidad. Y ante todo, no perder el control.

Promediada la década de los 80, una mamá llevó a mi consultorio una parejita de gemelos a los que a primera vista se podía leer en sus ojos una supernormalidad.

Pues bien, resulta que la maestra de su grado (debía de ser de segundo grado) los había “diagnosticado” como retrasados y con necesidad urgente de psicólogo, ya que tenían un alto índice de atención dispersa. Al interrogarles a solas para su hoja de vida, ambos me repitieron en diversas formas que la maestra era una tonta que creía que lo sabía todo, que no admitía que le preguntaran nada, y que los trataba como niñitos que no sabían nada. Además, repetía todo varias veces como si fueran bebés, y que por eso ellos se distraían.

Su C.I. resultó con dígitos cercanos a la genialidad. Ya teníamos otros dos casos más que fueron a engrosar la lista de los genios del futuro para los cuales estábamos confeccionando los manuales de Creática.

Lógicamente, los docentes formados en las aulas universitarias anteriores a los años 70 reaccionaron con estupor y hasta con agresividad, ante las afirmaciones del equipo de Creática. Pero persistimos en nuestra labor de investigación y confección de los manuales. Y resultó que teníamos razón. Todo ello tenía que ver en alguna manera con la lucha generacional, con la incomprensión y el choque de viejos y nuevos paradigmas.

No eran manuales de estimulación temprana, ni anticipada, ni precoz, sino que denominamos esta actividad como Estimulación Pertinente Circunstancial. Pertinente, porque es la que corresponde a esta clase de niños extraños, hiperactivos, inquietos; y Circunstancial, porque está confeccionada para este momento histórico y para esta avalancha inesperada que nos ha sorprendido. Posiblemente en otra generación futura ya no sean suficientes estos manuales, y haya que duplicar o triplicar estas previsiones.

Los genios del futuro nacen. Pero no se hacen, no aparecen, hasta que los descubrimos y los activamos en alguna forma casual o intencionada. La razón de la Creática es esta forma intencionada de activación.

En resumen: el problema no son los niños. El problema somos nosotros. No estamos preparados para ello. Ellos son los normales para su momento vital e histórico.

Nosotros estamos pasando ya de moda. Hay que admitirlo y acoplarse, si no queremos perdernos y perderlos.
Nos ha llegado la buena noticia de que ya en Venezuela existen al menos dos colegios para niños Índigo, uno en Caracas y otro en Valencia, que tienen abiertas las inscripciones para el próximo año escolar. La ayuda, de momento, puede ser presencial para Caracas y Valencia, o virtual por Internet, para el interior del país y para el exterior.
Estoy seguro que muchos colegios seguirán este ejemplo, para dar una respuesta adecuada a la inquietud de estos niños a quienes podemos llamar diferentes, para no tener que catalogarlos, y mucho menos diagnosticarlos. Metafóricamente, hinquemos nuestras almas para dar gracias a la Divinidad por haber conocido este bello momento de la historia en que la humanidad se ha colocado en la rampa de lanzamiento, hacia un porvenir más de acuerdo con nuestro destino y nuestra calidad de humanos.

NUEVOS RUMBOS PARA LA EDUCACIÓN
Noemi Paymal

Ella le ofreció un cuaderno azul, con las hojas en blanco.
Escribe: un guerrero de la Luz presta atención a los ojos de un niño.
Porque ellos saben ver el mundo sin amargura.
Paulo Coelho

El Doctor Roberto Crema, Vicerrector de la Universidad Holística Internacional de la Fundación Ciudad de la Paz, conocida como UNIPAZ, Brasil, observa en su libro De la Especialización a la Vocación: la Educación del Siglo XXI, que la palabra Educación viene del latín educare y significa “traer para afuera la sabiduría inherente al individuo, actualizar su potencial vocacional”.
Por lo tanto debemos urgentemente proyectar un sistema educativo que pueda:
–         “Traer de adentro para afuera”, en vez de  “traer de afuera para adentro” el conocimiento. En efecto, una serie de datos e informaciones traída de afuera, a menudo, puede ser obsoleta, aburrida, incompleta e inclusive “contaminante”, tanto mental como espiritualmente, por no dejar espacio para la reflexión propia.
–         Contemplar “la sabiduría” como parte a part entière del proceso educactivo, partiendo de la premisa que el conocimiento sin la sabiduría es inútil, e incluso peligroso.
–         Reconocer que la sabiduría es inherente a cada ser y que el individuo tiene todo dentro de sí.
Por eso es importante observar las fortalezas de los estudiantes, confiar en ellos y afianzar su potencial vocacional.

No es de extrañar entonces que una de las primeras tareas de los niños Índigo –ya sea tácita o explícitamente– es la transformación del sistema educativo, porque es la primera matriz a la que se confrontan como niños. Por sus características, a medida que crecen, ellos, como nuevos líderes innatos, irán denunciando y cambiando los demás sistemas: sociales, ambientales, económicos, de salud, tecnológicos, nuevas fuentes de energía, etc…

Incluso, muy a menudo, éste es un tema común y corriente de sus conversaciones y juegos.
Jeane Westin (mencionada por Armstrong, 2001:73) escribió un libro The Coming Parent Revolution, La Inminente Revolución de los Padres, sobre los supuestos problemas de los discapacitados del aprendizaje (DA).  Pienso que, como los padres tardaron en hacer su revolución, los mismos niños no tuvieron otra salida que hacer la suya. Los Índigo ya empezaron lo que sostengo podríamos llamar “The too Real Present Child Revolution”, la actual y demasiado real Revolución de los Niños.
Existe un grupo de niños totalmente incapaces de continuar la pantomima
Thomas Armstrong (2001:7) comenta: “Existe un grupo de niños totalmente incapaces de continuar la pantomima, más que nada porque su modo original de aprender choca fuertemente contra la manera estrecha como las escuelas enfocan el aprendizaje. En los últimos años, estos niños se han ganado un par de calificativos injustos: se ha dicho que tienen ‘dificultades de aprendizaje’ y ‘déficit de atención e hiperactividad’.” Aquí podríamos incluir una etiqueta más: ¡Índigo!

En su libro Inteligencias Múltiples. Cómo descubrirlas y estimularlas en sus hijos, admirablemente bien documentado y de actualidad, Armstrong demuestra a todos los padres y docentes preocupados, que en general, sus hijos y alumnos no solamente son totalmente “normales” dentro de los nuevos parámetros educativos estudiados muy a fondo por el autor durante la última década, sino que, incluso, puede que sean excepcionales.

Comenta Armstrong (2001: 12-13): “En mis propias clases para los ‘discapacitados de aprendizaje’, tuve un sorprendente grupo en el que se contaban: un niño que ostentaba el record nacional en natación […]; una niña que era modelo para una cadena de almacenes a nivel nacional; sobresalientes artistas y escritores; un niño con percepciones extrasensoriales; expertos contadores de cuentos; destacados estudiantes de matemáticas, y muchos otros seres humanos de gran talento. Empero, cuando estos niños ingresaban el colegio, los profesores y los padres hacen énfasis en su ‘discapacidad’”.
Un futuro a toda velocidad

Marshall McLuhan comentaba (en David V. Tansley, 1977:173): “Hoy en día, nadie puede ocupar una posición fija o encontrar una meta fija e inamovible […] Un joven doctor será tan obsoleto el día en que se gradúe como lo será cualquier ingeniero. Ambos habrán pasado años adquiriendo largos paquetes de datos informativos, mientras viven en un mundo real en el cual existe un mosaico de información moviéndose a toda velocidad”.

Esta cita fue escrita antes de 1977, y es hoy aún más verdadera que nunca, al principio del tercer milenio.

Todo indica que la información y los datos son temporales, limitados y de poco interés, más aún si no están contemplados en una rápida dinámica evolutiva e insertados en contextos macro.  Por lo tanto, cabe interrogarse si el conocimiento impartido y los temas estudiados son interesantes y útiles para el estudiante ¿los goza? ¿le emocionan? ¿puede aplicarlos en algo, en el presente y el futuro? ¿necesita realmente profundizarlos, o es suficiente que sepa dónde conseguir dicha información? ¿le hacen crecer como persona?

Así que, hoy en día, más importante que la información per se, son:
–         las facultades y destrezas en conocimientos de procesos y métodos para buscar la información y extraerla correctamente;
–         discernir y comprobar si la información es útil o no, verdadera o no;
–         procesar y organizar la información sin abrumarse;
–         y tener la capacidad de plasmar la información en un resultado final, es decir, desarrollar la facilidad de concretar, “precipitar” algo abstracto hacia algo concreto y útil.
Aprendizaje integral
Además, el aprendizaje intelectual es válido única y solamente si va acompañado por calidades humanas de desarrollo personal integral; es decir, físico, emocional, mental, social y espiritual. ¿Para qué ser un genio, si uno no puede ser primero un ser humano sano, lleno de sabiduría y bondad?

Zachary Lansdowne (1993:50 y 52), desarrollando las “fórmulas” de Alice A. Bailey, dice al respecto: “La educación efectiva debe incluir dos clases de esfuerzos. El primero es impartir conocimientos a los estudiantes en forma de datos e información.

El segundo es incentivarles a utilizar sus conocimientos acumulados de tal manera que tengan una experiencia práctica y crezcan en entendimiento”. Y luego enfatiza la importancia de que los estudiantes vean la verdad por sí mismos, puesto que “a través de este proceso, obtendrán a la vez conocimiento de primera mano y sabiduría.

El conocimiento de segunda mano es teórico y basado en la confianza y en la inteligencia de otros, pero el conocimiento de primera mano es comprobado y basado en los hechos. La sabiduría es una extensión del conocimiento de primera mano. Es el poder de entender el significado que reside detrás de los hechos observados más el poder de aplicar estos hechos de manera práctica”.

Finalmente Landsdowne (ídem: 54) advierte que, por el contrario, una educación teórica, basada solo en leer y escuchar instrucciones, “es una manera de escapar de la realidad […], es tener la ilusión de progreso sin pensar para llevar las cosas a cabo”, y que la verdadera educación es la “que provoca cambios en la vida del estudiante”.
El gran líder arhuaco Adalberto Villafañe, asesinado en 1996 en la Sierra Nevada, Colombia, fundador de la Organización Gonawindüa con Ramón Gil, decía: “Es importante soñar…. pero es más importante trabajar para que esos sueños se hagan realidad”. Por eso se ha dicho de este líder tan carismático: “Almas como la de Adalberto Villafañe, todavía hacen parte de este mundo. Místico por raza y luchador circunstancial, acaparó tantos afectos como admiración y respeto de quienes alguna vez lo conocieron”. Extractos de la revista Zhigoneshi, Abril 1996,  n.º 4, Santa Marta, Colombia.
¿Son éstos nuevos paradigmas?
La respuesta es no. Son, por el contrario, muy antiguos, muy cerca de las enseñanzas de los sabios indígenas, muy cerca de lo que enseñaban Platón y Sócrates, muy cerca de las grandes escuelas filosóficas y religiosas del pasado, donde el estudiante aprendía primero a ser.
En un futuro muy cercano, los trabajos y las características laborales van a cambiar dramáticamente. Los trabajos del futuro estarán basados en tres principios básicos:
– la noción de servicio
– la noción de cooperación
– el trabajo en equipo.
Uno trabajará para el mundo y no como individuo para él mismo. Para ésto se requerirá de personal que posea cualidades personales e integridad muy grandes (morales, humanitarias, espirituales). Con los esquemas que se vislumbran, nuestros hijos, los de la nueva generación, no solamente no tendrán escasez de trabajo, sino que formarán las “nuevas elites” o tal vez en palabras más apropiadas, digamos que constituirán los nuevos pensadores-ejecutivos-actores de mañana.

Experiencia de la Fundación INDI-GO, Ecuador

En nuestro trabajo en la Fundación INDI-GO, observamos que surgen nuevas “clases” de niños, ampliando la clasificación que tenemos hasta ahora de Lee Carroll y Jan Tober, de Índigo humanitarios, conceptuales, artísticos e interdimensionales.

A los niños y jóvenes en general les disgustan estas clasificaciones y sus limitaciones e incluso se niegan a ser etiquetados de “Índigo”, lo cual choca con su visión de “un todo” y con sus principios de humildad. Por otra parte, los niños acumulan en diferentes proporciones todas estas características, además de las de psíquicos, sanadores y otras aún no documentadas. Existen tantas variaciones como individuos.

Finalmente observamos en la Fundación la llegada de niños diferentes, a quienes nosotros llamamos niños “entre Índigo y Cristal” y que presentan otras características, diferentes a las del Índigo “clásico”.

No son “transmutadores” de sistemas o “promotores” de cambios como los Índigos, son más reservados pero sumamente profundos.

Sentimos que estamos frente a cambios mucho más rápidos, amplios y complejos de lo que pensábamos. Por lo tanto, creemos que es más prudente y honesto reconocer estas variables y dicha aceleración. Incluso varios investigadores ahora además de la generación Índigo y Cristal, hablan de la tercera, cuarta generación, y hasta quinta generacion (2003).
Cada semana llega otro niño y/o acontecimiento que enriquece nuestra investigación.

Es importante aunar esfuerzos, compartir estudios y datos, investigar de manera interdisciplinaria (por ejemplo faltan muchos datos a nivel médico, genético, psicológico, estadístico, entre otros) para poder “pensar-entender-visualizar” mejor el rumbo que está tomando la nueva generación y ayudar así correctamente.
Un cambio radical en la educación actual
Con los paradigmas “redescubiertos” y las nuevas metas que emergen, podemos apreciar fácilmente la necesidad de un cambio radical y urgente en la educación actual, so pena de desaparecer como tal, con el fin de proveer herramientas sui generis, a la medida de la tarea que espera a estos jóvenes. Las siguientes son observaciones tomadas de la información compartida en la web, de los comentarios de más de 1.500 familias en 2002-2003 que se acercaron a la Fundación INDI-GO, Ecuador, ya sea personalmente, por teléfono o por e-mail, de entrevistas con profesores y directores de planteles escolares, de los trabajos del equipo técnico de la Fundación INDI-GO para elaborar proyectos de educación alternativa y de nuestra propia convivencia con los niños.
Los niños y jóvenes Índigo o de la nueva generación (como lo mencionamos anteriormente, se molestan al ser catalogados) son muy claros en sus acciones y comportamientos, sus palabras, sus pensamientos. En efecto, si aceptamos verles y escucharles, son congruentes, transparentes, de “lectura” sin ambigüedad[1], lo que puede facilitar enormemente el trabajo del educador, tanto padre como profesor, que quieran colaborar de verdad.
En general, el chico de la nueva generación no puede conformarse con la educación actual, la rechaza en su conjunto como un sistema caduco, con poco interés. Conocemos personalmente a dos niños, uno de 6 años y uno de 8 años, que se fueron directamente al Director de sus respectivas escuelas para expresar su desaprobación del sistema educativo, cuestionando el currículum, los métodos de evaluación y los métodos pedagógicos. Empero, amonestaron con una sonrisa al Director: “Pero usted no echa a la profesora, ella también  necesita aprender”.
Desde el punto de vista de las inteligencias múltiples es imposible que un niño de inteligencia altamente intrapersonal (además de utilizar casi todas las otras inteligencias, en varios grados) se pueda desarrollar armónica y felizmente en un lugar altamente interpersonal, en donde es valorada casi exclusivamente la inteligencia lingüística y la lógica-matemática, causando un profundo desequilibrio en el aprendizaje de miles de niños y niñas que tienen en realidad un enorme y genial potencial.
Pero, este niño es tan brillante y creativo que está dispuesto a buscar y aplicar soluciones propias si tiene confianza y se siente apoyado. Sabe lo que necesita y lo que no necesita. Por otro lado, un joven Índigo a quien nadie escucha o hace caso, podrá optar por expulsarse del colegio, cambiarse de plantel y, de ser necesario, por ser totalmente autodidacta[2].
Otras maneras de aprender
Definitivamente, presentan otras maneras de aprender y de ser. En la Fundación INDI-GO y en los establecimientos de educación alternativa que visitamos, hemos observado, hasta ahora, que los niños y jóvenes de la nueva generación, en general:
–   Trabajan mejor en pequeños grupos. Se “marean” y se sienten agobiados en grupos grandes, tienen dificultades si hay mucho ruido, conmoción, confusión. Parece que son sumamente sensibles al entorno, especialmente al entorno emocional (agitaciones, gritos, tono de voz, confusión de los adultos). Su energía se desestabiliza muy rápidamente, pero pueden también reconstituirla muy rápidamente (por ejemplo con tan sólo sesenta segundos de Reiki).
–   También a veces fluyen mejor con un tutor individual. Conocemos personalmente a dos hermanos que no pudieron ni leer ni escribir en su escuela, a pesar de que ésta era prestigiosa. Tuvieron que aprender en casa con un tutor individual y exclusivamente mediante juegos, crucigramas, sopa de letras. En tres semanas, no solamente aprendieron a leer y a escribir, sino que empezaron a componer sus primeras poesías y novelas. La profesora particular, que además era la vecina y muy amiga de los niños, nos explicaba: “primero tenía que escuchar al niño durante media hora, contándome todo lo que había descubierto esa semana, sus novedades, el último animal que había visto en Discovery Channel, su último experimento. Luego solamente podíamos trabajar-jugar, y sólo escogiendo temas que sabía que le fascinaban. Pero, puedo certificar que estos chicos, a pesar de sus supuestos fracasos escolares son brillantes, veloces y sumamente
inteligentes”.
–   Necesitan momentos de soledad completa donde “recuperar” su energía.
–   Algunos son muy rápidos en todo lo que hacen (¡y los adultos piensan que tienen déficit de atención!). Según los profesores, muy a menudo, luego de haber dado la secuencia de pasos para sacar un resultado, algunos niños llegan al resultado final saltándose ciertos pasos o a veces todos. Otros usan sus propios métodos, que no fueron explicados en la clase, llegando al resultado correcto.
–   Les gusta ver “en grande”, les interesa los problemas del mundo y se preocupan por los problemas sociales, políticos, ambientales. Conocemos a varios niños, entre 6 y 10 años,  que quieren crear su propia Fundación para ayudar a los niños de la calle, otros que quieren ayudar a ancianos, ayudar al medio ambiente, salvar a todos lo perros callejeros, salvar a los bosques, ballenas, delfines, cambiar la sociedad y la economía, descubrir otra fuente de energía, entre otros temas.
–   Se desenvuelven mejor si están en contacto regular con la naturaleza, lugares “de poderes”, sitios históricos, y con los elementos, especialmente el agua (“renuevan” sus energías, se “despiertan los códigos y la memoria celular” y se abren “canales”).
–   La materia estudiada tiene que ser de interés[3] para ellos, práctica y con un resultado final inmediato (como por ejemplo lo es el método William Kilpatrick[4]), de lo contrario se aburren totalmente.
–   Si se trata de un experimento y/o un juego, mejor aún.
Un consejo para los padres: en caso de cambio de escuela, buscar la nueva con el niño y preguntarle cómo la “siente”. No es que el niño tiene que mandarle o manipular al padre, sino que, al fin y al cabo, es él quien va a pasar toda su infancia y tal vez casi la totalidad de su juventud en este establecimiento, entonces, es mejor que le guste… le evitará muchos problemas en el futuro.
¿Y en casa?
Hay que entender que el exterior no es siempre fácil para su hijo Índigo, ya sea con los amigos o en la escuela… Por consiguiente, es importante que, por lo menos en casa, su niño encuentre un lugar seguro, cómodo y de paz física, emocional, psíquica y espiritual; donde el niño o joven pueda contar con un amor y apoyo incondicionales y tenga un espacio propio para “recuperar” sus energías, sin interferencias, gritos ni regaños. Le estará muy agradecido, le demostrará mucho afecto y colaborará con usted. Es primordial entender que, si están juntos, es para pasarlo bien primeramente.
Tanto a los niños pequeños como a los jóvenes, les encanta todo lo que esté vinculado con el fuego, la tierra, el agua, sembrar, tener mascotas, sentarse alrededor de una fogata, prender velas, poseer cristales y piedras, tomar un baño de tina o ducharse durante horas; que nadie les regañe constantemente (¿a quién le gusta?) por su desorden o por no tender su cama o por no tener tiempo de comer en la mesa.
El arte del Feng Shui dice que se necesita el caos para ser creativo… ¡Y cuán creativos son nuestros hijos (por lo tanto tienen un desorden proporcional a su creatividad genial)! También es importante que se les preste atención, se les deje contar sus sueños, visiones, impresiones, sentimientos. Necesitan ser independientes.
¿Cómo complementar la educación actual?
En muy corto plazo, a las escuelas de los países llamados tercermundistas les resultará difícil tener la capacidad suficiente para recibir en un cien por ciento a esta ola de la nueva generación, tanto por la escasez de sus infraestructuras y personal (en las clases de las escuelas fiscales en Ecuador se amontonan de 40 a 50 alumnos por profesor) y la pobreza de su material didáctico, como por la falta de preparación del cuerpo docente. No van a funcionar y de hecho, ya no funcionan, como lo demuestra el alto número de madres que acuden diariamente a la Fundación INDI-GO con el mismo problema: “mi hijo ya no quiere volver a la escuela”, así como los altos índices estadísticos del país de deserción escolar y repetición[5].
Por lo tanto, es importante empezar a proyectar otros rumbos, herramientas, posibilidades para la educación de estos chicos según los casos, la situación geográfica y/o económica de los padres, y más que todo, la necesidad de nuestros hijos.
Sería de complementar la educación con un sistema de foros autoconvocados de dos clases:
– Foros de chicos -pequeños y grandes juntos- donde intercambien ideas, se apoyen y se enseñen mutuamente. En la Fundación INDI-GO hemos organizado varios foros de este tipo, los cuales han sido realmente espectaculares, similares a reuniones de adultos, donde los chicos juntos tratan temas espirituales y esotéricos, a la vez que los más prácticos y los sociales.
– Foros con un invitado especial de alto nivel, por ejemplo, un anciano de mucha sabiduría, un shaman, un “maestro de verdad” (joven o mayor), un monje budista, un narrador de mitos indígenas, un científico, un maestro de Reiki. Estos encuentros son fascinantes. Por ejemplo, cuando los mayores de la Amazonía narraban sus historias de noche, los niños permanecían con sus ojos totalmente abiertos, fascinados, escuchándole contar, hasta que les vencía el sueño,  sobre el espíritu de la anaconda, del ceibo sagrado, del colibrí, del águila arpía, de las sagradas lagunas, del respeto a la selva, la Sinchi Sacha, de la vida, de la fuerza, de los poderes…
Otra posibilidad es incorporar mecanismos que apoyen el aprendizaje práctico (tipo método Kilpatrick como hemos mencionado anteriormente), conociendo la “vida real” y apoyando acciones sociales, ambientales, musicales, plásticas, a la vez que desarrolle sistemáticamente las inteligencias múltiples de los chicos.
Otra solución sería implementar un sistema de producción de audio-visual, con intercambio con todos los países hispanohablantes para la difusión de programas didácticos de alta calidad por medio de:
–         libros electronicos colocados en la internet
–         vídeos
–         televisión
–         radio
–         CDs
–         y la Internet.
Un canal propio de educación televisado y radial podria facilitar una difusión rápida de material adecuado y masivo, sin necesidad de un numeroso cuerpo de docentes, de infraestructuras caras y de logística de distribución sofisticada.
En todo caso, no dudar en preguntar a los chicos y no tener conceptos preconcebidos. Si hay escasez de profesores preparados (y la hay) no dudar en contratar a jóvenes Índigo para ayudar a los niños más pequeños[6].
Y finamente, y sobre todo, es importante confiar en el proceso y reconocer que para ayudar a un niño el adulto tiene primero que sintonizarse con su armonía interior e irradiar paz.
Marco conceptual de la propuesta de la co-educación[7]
En conclusión, podemos ver perfilarse los siguientes lineamientos de una co-educación más práctica y humana que describimos brevemente a continuación. Está basada en tres ejes principales.
1.     Principios de la co-educación:
–         Principio de complementariedad y alternativas prácticas: la co-educación está especialmente diseñada para ayudar, en forma práctica, a los docentes y padres de familia desde la realidad vivida por ellos en sus clases y en casa, y pensada directamente en función de las nuevas características, necesidades, talentos y diversidad de la generación entrante. Debería contemplar la opción de estudiar a semi-distancia si así las familias lo necesitan, y/o en muy pequeños grupos con la ayuda de los padres de familia.
–         Principio de la inclusión y de la interculturalidad: la co-educación es para todos, e incluye a todos los niños que sean discapacitados, superdotados, talentosos, lentos, rápidos, y a todos los co-actores de la educación y del convivir cotidiano; es decir, docentes, hermanos, padres, abuelos, los medios de comunicación, con los más altos principios humanos de tolerancia y diálogo.
–         Principio de desarrollo de la inteligencia versus memorización: la co-educación implica una serie de herramientas sumamente prácticas las cuales ya dieron resultados en América Latina, como la creática, el superaprendizaje, inteligencias múltiples, etc.
–         Principio de valores y ética: enfatiza los valores reales del ser humano como la ética, la cooperación y el desarrollo espiritual.
–         Principio de la bio-educación: toma en cuenta la parte lúdica de las actividades y del gozo que debe producir el proceso de aprender; se preocupa de la parte emocional del alumno, su bio-ritmo y su desarrollo integral, tanto en su aspecto físico, mental, socio-cultural, psíquico, emocional y espiritual así como toma en cuenta los métodos ancestrales de educación de los pueblos indígenas, Yachac Huasi.
2. La co-educación es la instrumentalización de los cuatro pilares[8] de la UNESCO
–         Aprender a conocer, donde prevalecen las técnicas de desarrollo de la inteligencia y la curiosidad.
–         Aprender a hacer, donde prevalecen la “concretización” de las múltiples formas de inteligencias y de aprendizaje, la noción de trabajo en “proyecto”, la noción de “utilidad’ y la aplicabilidad de los conocimientos, la ética y la estética.
–         Aprender a vivir juntos, donde prevalecen la cooperación, la noción de servicio, el trabajo en equipo, la co-construcción del mundo de mañana, sobre los principios de paz (ver el ejemplo de la educación de la paz de Unipaz, Brasil).
–         Aprender a ser, donde prevalecen las cualidades y el desarrollo del ser.
3. La co-educación y su “caja de herramientas”.
Finalmente, la co-educación provee al docente y a los padres de familia una serie de herramientas prácticas y sistematizadas, basadas en recursos locales y en el sentido común, donde se estimulará entre otras cosas[9]:
–         las varias herramientas de las inteligencias múltiples
–         la estimulación del hemisferio cerebral derecho
–         la optimización de los recursos del medio
–         los valores y la ética
–         el arte, como proceso y fin
–         la actividad física
–         la investigación propia (en vivo, internet, etc…)
–         la tradición local, el aprendizaje de otros idiomas, incluyendo los idiomas vernáculares las exploraciones de campo, utilizando la infinidad de conocimientos y recursos –ecológicos, culturales y sociales– que presenta la biodiversidad y la pluriculturidad de América Latina en general.
La Conciencia Índigo: Futuro Presente
Ó2004, Fundación Indi-go Ecuador.
Digitalizador: @ Fundación Indi-go
L-01 – 11/06/04
[1] Cuando un niño o un joven le dice “no”, es “no”; y no lo va a hacer, cualquiera sea la cosa que intentaba que haga.
[2]También eventualmente escoge trabajar;  a veces puede ser que empiece a consumir drogas, sobre todo si está acostumbrado a tomar Ritalina u otros fármacos “recetados”.
[3] Diálogo con una niña de 8 años:
-– ¿Por qué mamá, en la escuela no estudiamos cosas chéveres, no sé, cosas interesantes?
-– ¿Cómo qué, cariño?
-– Como Egipto, Atlantis, Mu, Reiki, la Isla de Pascua, las Pléyades, ayudar a los niños de la calle, como producir energía limpia con agua y cristales…
[4] Ver el articulo sobre el tema en la revista AmériKa Índigo, #1, Octubre 2003, por el Ing. Enrique Hernández, http://www.indi-go.org
[5] Según las estadísticas del Ecuador, el país tiene registrado un alto índice de deserción escolar: 7% para niños, 28% para adolescentes (SIISE, ECV, 1999).
[6] Cuántas veces hemos visto a los hermanos más grandes enseñar a sus hermanos menores. Son grandes pedagogos y ¡como se ríen! Lo hacen como puro juego.
[7] O co-edu-creación.
[8] Los cuatro pilares de la educación, descritos  en el Capítulo 4 del libro de Jacques Delors, UNESCO, París,  Aprender: El Tesoro Interior, constituyen la base de todo el informe de la Educación de la UNESCO, 2002.  Estos cuatro pilares del saber no pueden  anclarse en una sola etapa de la vida de una persona, ni en un solo lugar. Es preciso repensar cuándo se debe proveer la educación en la vida de las personas, y qué campos debe cubrir esta educación. Los períodos y campos deben complementarse y estar interrelacionados de tal manera que todas las personas puedan obtener lo máximo de su propio entorno educacional específico durante todas sus vidas.  http://www.unesco.org.org/delors/fourpil.htm
[9] La “caja” de la Fundación INDI-GO hasta la fecha tiene 250 herramientas prácticas (2003) que deseamos publicar en el próximo libro de la Colección KAYA.

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Experiencia Reiki-Índigo


¿Cuál es la experiencia desde la energía Reiki y los niños Índigo?

Para que la cosecha sea abundante

Jorge Coello Rodríguez

Maestro Reiki

Primero los padres traen a los niños Índigo porque son hiperactivos. Consideran que sus hijos son como desajustados y no pueden manejarlos, ni controlarlos. Lo que se evidencia es que los padres no pueden darles el tiempo, el espacio, la energía y la guía a niños que tienen otra concepción, otra actividad, otra energía, otra creatividad en la vida. Los padres traen a su niño porque creen que el Reiki, como energía de sanación profunda, podría armonizarlo, tranquilizarlo. Sin embargo, para el niño se produce un pequeño trauma, al principio, porque cree que está enfermo, desajustado. Ve al terapeuta y la camilla y los asocia con el doctor y la vacuna.

Ya cuando el niño se logra empatar, ambientar, empieza a sentir de lo que se trata, se dan cosas inesperadas: ellos mismos guían las manos del terapeuta, suprimen partes de la terapia innecesarias, ven luces, campos, soles, de forma espontánea. Son visiones extraordinarias, inusuales, donde se ve la influencia de la conciencia nueva en los niños. Al noventa por ciento de niños Índigo que he iniciado en el primer nivel, les reitero de que sus manos pueden sanar, y así no dejan de ser hiperactivos y se vuelven más perceptivos, tienen una atención más importante hacia su ser interior al activarse sus chacras, sus potencialidades y sobre todo empiezan a usar sus manos, como un regalo.

¿Cuál es la edad promedio de los niños cuándo llegan a la terapia?

Llegan desde el año y medio hasta los cinco. Después no vienen porque ya la escuela los amolda, los forma, o mejor dicho, los deforma, por los menos en el campo de la percepción energética.

Hay algunos Índigo que son sanadores porque tienen una vibración muy alta, empatan bien con el Reiki ¿lo hacen de forma espontánea y natural o tiene que ser inducida?

Experiencia Reiki-Índigo

 

Hay algunos que hacen Reiki a su manera y a la gente le gusta que ellos les impongan las manos, pero todo tiene técnica y espíritu, que es lo principal, pero sin la técnica no se logran hacer bien las canalizaciones y a la larga se perdería todo el potencial de los chicos. Con los niños más pequeños es difícil porque no entienden el orden, el proceso, su parte lógica no lo ve así, pero de todas formas está allí la energía y algún rato lo harán con propiedad. Pero es importante inducir la técnica para que a los diez o doce años sean unos maestros Reiki perfectos.

¿Qué consejos puedes dar a los padres que no asumen o reconocen a su hijo como a un Índigo y lo quieren meter en moldes forzados?

Muchos no asumen en su conciencia el encargo que les ha dado la vida, de un ser completamente nuevo, diferente, a quien ellos tienen que guiar, y como su proceso de vida no está consciente y pasan muchas horas en el trabajo tanto el padre como la madre y sus hijos están encargados o en una guardería, hay un desajuste y pesa mucho la cuestión social y económica que les exige estar fuera de casa.

El terapeuta apela a la sensibilidad, a la dulzura de la madre, que es quien más requiere de fortaleza, claridad, cariño, para que dé un poco más de tiempo de atención, otorgue guías a su hijo, para que la cosecha sea más abundante en todo sentido.

Se les dice que el tiempo, espacio, corazón, conocimiento que empleen en su niño tendrá unos frutos muy abundantes y será un pequeño sacrificio recompensado, que no duden en limitar el tiempo de su trabajo afuera y dediquen más tiempo al niño, que no se desesperen, no se descontrolen ante lo nuevo, lo impactante, porque estos niños son sus maestros que han venido del universo a regalarles el premio, el regalo que se merecen.

 


consulta a Marianela Garcet
, sobre terapias a distancia para Niños Índigo y/o Cristal

 

El natural don sanador de los Índigo


El natural don sanador de los Índigo

De Nina Llinares

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Dentro de mi trabajo como terapeuta en diferentes técnicas de crecimiento personal se incluye la de instructora de los llamados Niños Índigo. Esto no es una especialidad catalogada ni definida en ningún sitio. Al contrario, es una enseñanza/aprendizaje que ha llegado a mi vida de la mano de los mismos Niños Índigo.

Este escrito pretende aportar un poco más de información sobre este tema.

Los Índigo son personas que, sea cual sea su edad, vienen preparados para dar el salto del tercero al cuarto chakra. Vamos a desarrollar un poco más esta definición.

Hasta ahora el aprendizaje, las lecciones en las que estaba gran parte de la humanidad, se basaba en todo lo referente al tercer chakra o plexo solar y sus atributos, es decir, autoafirmación: quién soy, qué hago aquí, cuál es mi poder, qué lugar ocupo en la sociedad, cuál es mi estatus, cómo puedo ganarme la vida para conseguir tener lo que quiero…

Era como no dejar nunca la adolescencia. La vida se convertía en una especie de comparación continua en busca de la propia identidad en función de patrones establecidos a los que se imitaba o con rebeldía se rechazaba.

Sin embargo, ahora la frecuencia índigo caracteriza individuos cuyo enfoque de vida esta basado en ser y sentir, es decir en la forma en la que se expresa el cuarto chakra, o chakra del corazón. Para los Índigo no es importante tener metas, marcarse un tiempo para obtener metas, tener objetivos que se cumplan en un determinado periodo de tiempo y que reflejen un ego fuerte. No es importante demostrar nada ni ganar su primer millón antes de cumplir los 30.

A los Índigo todos los valores del ego, de la antigua pauta social no les interesan; no necesitan demostrase ni demostrar quienes son copiando patrones de su entorno, siendo rebeldes para llamar la atención o siguiendo modas para ir en busca de su identidad: los Índigo están conectados a sus sentimientos desde que nacen. Saben expresar mediante palabras y hechos lo que sienten, tanto en el nivel de las emociones como en de los pensamientos/sentimientos, desde que empiezan a hablar e incluso antes.

Palabras claves para reconocer a un índigo

– Liderazgo

– Entusiasmo

– Responsabilidad

– Innovación

– Originalidad

– Creatividad

– Carisma

– Capacidad de convocatoria

– Calma interna

– Desasosiego externo (hasta que logran expresar quienes son)

– Independencia

– Solidaridad

– Autonomía

– Inteligencia EMOCIONAL

– Experto en recursos

– Humildad

– Equilibrado sentido del riesgo

– Energía de sanación en sus manos que necesita drenarse.

Para que todas esta cualidades puedan expresarse, los índigos necesitan ser apoyados por un entorno socio-familiar adecuado.

Pero, no todos los niños/adolescentes Índigo son hijos de padres pertenecientes a la corriente definida como Nueva Era. Los padres cuyo nivel de conciencia está desarrollado ya han descubierto que para sus hijos índigo lo más importante es dejarlos expresarse a través de aquello que realmente les entusiasma y saben que triunfarán porque lograrán realizarse y ayudar a mucha gente hagan lo que hagan: confían en sus recursos, saben que no hay que mediatizarlos para que encajen en la sociedad haciendo lo que les entusiasma, creen en ellos y les apoyan porque han podido observar su gran madurez emocional.

Pero algunos Índigo, mejor dicho, muchos de ellos, nacen en ambientes hostiles, pero aun así llegan… su energía les guía hacia las fuentes donde está la información que les puede ayudar a que expresen todo el potencial que por su naturaleza tiene que ser expresado.

Son expertos en seguir señales, están atentos a esas analogías o sincronicidades que les guían a encontrar profesionales, libros, instructores, terapeutas, investigadores, comunicadores, etc., que les van a ayudar.

Lo primero que tiene que averiguar un joven índigo es que ya, esté donde esté y se dedique a lo que se dedique, está en misión.

¿Qué quiere decir eso? ¿Cuál es la misión de un índigo?

La cualidad áurica de un índigo le sitúa por su sola presencia, a ser un catalizador, un sanador nato, es decir, su configuración energética drena, equilibra, eleva y potencia todas las cualidades positivas y expansivas de todas las personas con las que el índigo se relaciona. Y eso, él o ella, de alguna manera lo sabe.

Y lo sabe porque lo siente. Y no alardea de ello porque su sentido de humildad va a la par con su natural coherencia y sentido de liderazgo de una manera muy natural.

Los Índigo que están en medios familiares y/o socioculturales hostiles, lo tiene más difícil en el sentido de que su desorientación les puede llevar a tardar más tiempo en encontrar a sus afines, a sus iguales, pero aun así, son conscientes de ser diferentes; se sienten extraños con los de su propia tribu urbana: no les llena ni les motiva lo marginal, ni las drogas, ni el sexo fácil, ni el peligro… y sin embargo son amigos de sus amigos aún sintiéndose diferentes. Su natural don sanador le hace saber que sana allí donde esté, que evita riesgos, peligros, percances a aquellos con los que se relaciona, y sin embargo no se atribuye el mérito, simplemente se rige por su personal código de lo que está bien. Acepta sin juzgar, pero no participa en aquello que no se ajusta a su ley personal. Y la ley personal de un Índigo sólo sigue un dictado: lo que dicta su corazón, no su ego.

Los Índigo llegan a esta dimensión con el ego trascendido: simplemente saben que tienen poder pero no saben qué hacer con él. Si el medio es hostil, se complican más las cosas porque tardarán más en averiguar que ese sentimiento de no-pertenencia que les lleva a sentirse extraños con lo que les rodea sólo es transitorio y forma parte del plan que traen consigo.

Todos los índigo sin excepción son grandes sanadores: esta cualidad es propia de la frecuencia índigo.

Este es el motivo por el que en mi experiencia profesional, curso tras curso (especialmente en los cursos de Reiki), en talleres, charlas, conferencias, consultas, terapias, (especialmente en los tratamientos con el Masaje Atlante) etc., cada vez más de estos maestros que están en vehículos físicos de niños/adolescentes tratando de desbloquear todo su potencial, compruebo que lo logran; recuerdan poco a poco quienes son.

Tener la frecuencia índigo en tu campo áurico-genético no te garantiza la felicidad, puesto que si eres un Índigo no has venido a este planeta de tres dimensiones a ser feliz sino a abolir la infelicidad, que no es lo mismo.

Esa es la misión de los Índigo, cambiar esta sociedad cuyos valores y roles están ya caducos.

 

Índigos Adultos, según Lori A. Johnson


Índigos Adultos, según Lori A. JohnsonÍndigos AdultosNota de Lori A. Johnson sobre  los primeros Índigos que ahora ya son Adultos

Índigos Adultos

Índigos Adultos

Según Lori A. Johnson, la primera oleada fuerte de seres índigo llega a fines de lo década del 50. Estos índigo presentan capas protectoras del aura en la gama de los azules estándar, los violetas y los habano, básicamente porque en ese entonces la humanidad aun no se hallaba preparada para el impacto de la Frecuencia Índigo como esta llegando al planeta en los dos ultimas décadas.: muchos no habrían resistido. De modo que hubo quienes se protegieron y quienes optaron por marcar un hito con su presencia, generando un impacto muchos fueron como estrellas fugaces – que perduraría en las generaciones posteriores.

A partir de su contacto con adultos que han desarrollado la Frecuencia Índigo, Lori A. Jonson señala en su página Web una serie de comportamientos y/o cualidades de estas generaciones:

-Han llegado a la adultez manteniéndose en estado de latencia es probable que hayan padecido maltrato o incomprensión cuando eran niños, lo que ha minado su autoestima.

Generalmente tienen un alto coeficiente de inteligencia pero esta encubierto por un bajo rendimiento en la escuela o su vida personal.

-tienen gran capacidad de ver el cuadro de situación o para entender las consecuencias de un determinado acto.

-otra cualidad es el entendimiento innato de los lenguajes. Les resulta fácil ponerse en el lugar de la persona con la que se están comunicando y entenderla, aunque no hayan estudiado su idioma.

Le atrae la expresión táctil

Son usualmente almas solitarias, prefiriendo su propia compañía a la de los grupos grandes.

-No están muy obsesionados con el sexo, probablemente porque prefieran una comunicación. A un nivel almico, un contacto alma-alma.

Frecuentemente saltan de trabajo en trabajo buscando un sentido y un propósito.

-Pueden padecer dislexia o trastornos de percepción, de orientación o de coordinación y tener problemas con las matemáticas, con la lectoescritura y de comprensión.

A las mujeres Índigo muchas veces se las acusa de pensar como varones y a la inversa, a los varones índigos se les recrimina pensar como mujeres.

Les atrae lo sobrenatural, lo metafísico, la tecnología de punta y el entendimiento espiritual.

Si no pertenecen a una corriente clásica es probable que tiendan a sintetizar , junto a su propia sabiduría y a su noción de conciencia , una espiritualidad propia .

Usan su intuición en combinación con varias disciplinas metafísicas para crear nuevos sistemas o metodologías.

Muchos son solteros o divorciados y no tiene hijos. Posee n un fuerte sentido de la misión, no siguen los guiones de la vida normal.
Todos los índigos han atravesado algún cuadro depresivo

Muchos índigos has sufrido problemas o padecido traumas en la infancia, lo que los lleva a mantener ira oculta.

A pesar de su necesidad de soledad, son populares entre sus pares. Tiene carisma natural.

Son capaces de ver ambos lados de un argumento, son llamados para mediar en desacuerdos, para negociar.

No les gusta el conflicto. Cuando niños, se distanciaban de los adultos que discutían, prefieren la paz y la armonía

Son naturalmente compasivos y solitarios pero pueden reaccionar muy fuertemente frente a lo que consideran injusto.

Maria Monachessi / Barbara Llimoncelli
Extracción del Libro Índigos Adultos
ED. Kier col. Infinito

Les envío a todos un gran abrazo de luz, hasta pronto
Marianela

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Índigos y Cristal


Índigos y Cristal

Índigos y Cristal: pioneros de la evolución de la conciencia

Por celia fenn

Índigos y Cristal

En los últimos años nosotros mucho hemos oído acerca de los Niños Índigos, Niños de la Estrellas, Niños Psíquicos, y más recientemente, los Niños Cristal. Independientemente de que sean aceptadas esas categorías o no, la mayoría está de acuerdo en que la actual generación de niños es muy diferente a la de sus predecesores.

Esos niños parecen de alguna manera más inteligentes, más brillantes y más sabios.

Ellos son atraídos “a” y fácilmente dominan las tecnologías complejas y difíciles. Ellos son impetuosos, se concentran en lo que hacen y son honestos en relación con sus sentimientos. Las relaciones son importantes para ellos.

Estos niños tienen una fuerte voluntad, un fuerte sentido de su propia auto-estima y con frecuencia rechazan completamente ser dominados por sistemas autoritarios, ya sea en la escuela o en la familia. Ellos tienen problemas en la escuela, con frecuencia son etiquetados con ADD (falta de atención) o ADHD (hiperactividad), y como adolescentes ellos tienden a involucrarse en drogas, alcohol y otras formas de comportamiento “extremo” disfuncional.

Pero quienes son estos niños y porque su comportamiento es tan extremo y tan difícil para los padres y para las comunidades.

Una Crisis Global

En orden de entender porque estos niños han venido al planeta Tierra en este tiempo, nosotros tenemos que entender la razón de la necesidad de sus talentos especiales. Nuestro planeta, Tierra, ha llegado a una crisis en su evolución.

Como hijos de la Tierra, hemos alcanzado un punto muerto o estancamiento en nuestro crecimiento. Nosotros mismos nos hemos encerrado dentro de sistemas que se han vuelto impersonales y que ya no funcionan para el mayor bienestar de la comunidad de la raza humana.

Hemos creado sistemas económicos, educativos y de salud que alguna vez estuvieron enfocados en la asistencia de las comunidades, pero que ahora parecen más interesados en la avaricia y obtención de ganancias. Más y más personas del mundo se han vuelto pobres tanto en términos de lo material como en lo espiritual al mismo tiempo que una minoría acumula más poder y riqueza para ellos mismos.

Como seres humanos hemos olvidado que todos somos una familia, y que compartimos un hogar común, nuestro planeta Tierra. Nosotros seguimos degradando nuestro planeta en nombre del desarrollo y asesinándonos los unos a los otros en guerras sin sentido con frecuencia peleadas en el nombre de la religión y de la “libertad”.

Es en esta situación que los Niños Índigo y Cristal, los “niños de las estrellas”, han sido enviados. Ellos son guerreros espirituales que han venido a cambiar nuestra conciencia. Ellos están aquí para hacernos conscientes de lo que estamos haciéndonos a nosotros mismos y de cómo necesitamos nuestra vida comunitaria en orden de crear unas situaciones más vigorizantes, pacificas y amorosas que fomentarán nuestro crecimiento continuo como especie humana.

Los Niños Índigo entran

Primero llegaron los Niños Índigo. Ellos son guerreros espirituales cuya función es hacer pedazos los viejos sistemas para que algo nuevo pueda ser creado. Ellos son los “rompedores de sistemas” quienes nos liberarán de las “prisiones” de nuestros sistemas de creencias.

Ellos hacen esto al encarnar en nuestras familias y comunidades. Ellos traen con ellos sus talentos de alto desarrollo espiritual -su alma de luz “índigo”, indicando un alto nivel de conciencia y sabiduría. Pero, debido a que ellos son tan “concientes” y “despiertos”, rechazan permitirse a ellos mismos ser forzados o esclavizados por los impersonales “sistemas” de la Tierra.

Ellos nos muestran que los seres gentiles, sabios y de alto nivel no pueden florecer y prosperar en los sistemas que hemos creado. El alto nivel de disfunción de los adolescentes (jóvenes y maduros) entre los hijos Índigos es una señal de que nuestra sociedad es disfuncional y que necesitamos cambiarla para ubicar a seres de facultades mayores.

Los Niños Cristal entran
Los niños Índigos son los pioneros, los que nos conmocionan dentro de la conciencia y el cambio estimulado. Ellos son seguidos por un grupo aún más poderoso, los Niños Cristal. Estos niños son los “Guerreros del Corazón”. Ellos están aquí para enseñarnos el camino del amor y de la paz.

Los Niños Cristal son considerados “maestros” totalmente desarrollados que traen consigo la “conciencia Crística (cristos)” sembrada en su interior. Ese termino denota a un ser que es conciente de su conexión con la fuente divina y decide vivir en armonía con ese conocimiento.

Debido a que ellos funcionan con tan grande nivel de conciencia, estos niños son extremadamente sensibles tanto al medio ambiente como a las emociones y sentimientos de otros. Ellos han venido a instruirnos con relación a la tolerancia para los otros y para nuestro hogar, el planeta Tierra.

Instructores del Percepción Consciente

Puede ser verdad decir que las religiones y filosofías avanzadas han enseñado estas verdades por siglos, y que la raza humana como un todo todavía no ha sido capaz de aprender esas lecciones.

Eso es probablemente porque los conceptos han sido entendidos como ideas mentales, pero no para ser vividas como una realidad.

Los Hijos Índigo Cristal están aquí para confrontarnos con esas realidades en el ámbito familiar y comunitario. Ellos nos obligan -por medio de su propia presencia -a darnos cuenta de lo que estamos haciendo a nuestro planeta y a nosotros mismos. Ellos lo hacen esto en la forma de un guerreo espiritual, esto es viviendo su verdad y haciéndonos concientes de nuestra verdad.

La Aventura de los Índigo Cristal

Para estos seres de Mayor Conciencia, la encarnación en el planeta Tierra es una aventura. Es un “proyecto grupal” en el cual miles de estas almas están llegando como maestros y sanadores para la raza humana.

Ellos están aquí para despertarnos y ellos harán cualquier cosa que necesiten para impresionarnos dentro de la percepción consciente. Pero ellos también están aquí para divertirse. En los años que yo he trabajado con los Índigos, una tema constante en sus vidas es el deseo de divertirse.

Generalmente ellos no ven su misión en una manera pesada y “responsable”, y por esa razón frecuentemente ellos no están muy adecuadamente preparados y se meten en problemas con los sistemas y creencias de la Tierra. Es nuestro papel ayudarles a entender la naturaleza de la vida en la Tierra y ayudarles a crear más la diversión y alegría que ellos buscan. Necesitamos confirmarles a ellos que los estamos escuchando y que estamos dispuestos a ayudarles con su “misión” de la evolución de la conciencia.

Creando la “Tierra Nueva”
El propósito de la evolución de la conciencia para la Raza Humana como un todo es la creación de una “Tierra Nueva”. Con la asistencia de los Niños Índigos Cristal nosotros, como especie, redescubriremos nuestra Unidad, nuestra humanidad común.

Y nosotros usaremos este conocimiento para elevar nuestra conciencia y empezar a crear una “Tierra Nueva”. Que será un lugar donde cada ser viviente pueda prosperar y ser respetado por lo que es. Donde los humanos aprenderán a respetar las similitudes y diferencias entre ellos, y a vivir con amorosa tolerancia esas diferencias. De hecho, es para celebrar esta increíble diversidad que caracteriza nuestra “Unidad” y que hace la vida una “aventura” en el conocimiento.

Sitio del Mensaje Original: http://www.starchild.co.za/book.html

Colaboración Damián Carmona
“Quien mira hacia afuera, sueña;quien mira hacia adentro, despierta” Jung

 

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