Niños psíquicos


Niños psíquicos

 porPatricio  Pérez Espinoza y Sofía Pozo

– Los niños netamente psíquicos, llamados internacionalmente niños psíquicos (sean éstos Índigo, Cristal, de la tercera o cuarta generación, o de una categoría aparte, todavía están siendo investigados) tendrían habilidades todavía mucho más altas, algunos afirman que serían 100% psíquicos.

niños psíquicos.

Esta nota extractada de la Revista AmériKa Índigo, n.º 3, diciembre 2003  comienza así:

– Una vez, estaba yo pensando en ir al parque con mi hijo (¡le encanta el parque!), cuando él me dijo: Si, Mamá, vamos al Parque ahora ¡Bravo!, comenta una mamá de Guayaquil.

Me asusté un poco, porque estaba segura que no había dicho nada y que nada en mis actos indicaba que íbamos a salir. ¿Será que este enano de 4 años lee mis pensamientos?

– Otros niños avisan a su mamá sobre peligros: No, mamá, no vayamos por allá; Mamá, por favor, no saludes al señor, ni le des la mano, no te acerques, es todo plomo y negro; o comentan cosas bellas como: Mira mamá, otra vez está aquí, te acuerdas, el amigo que te dije, o mira mamá, hay una luz dorada alrededor de fulano.

– Otros niños te hablan de hechos y lugares con mucha certeza, pero se tratan de hechos que no son del presente, o de lugares donde nunca han estado en su vida actual.

– Otra mamá pregunta a su hijo:

¿Hiciste los deberes? (la típica pregunta, en vez de: hola cariño ¿cómo estas? ¿cómo te sientes? ¿necesitas algo? ¿todo bien?).

Sí mamá, hice todo con la abuela en la tarde.

¿Con la abuela? (voz asustada de la mamá).

Sí, ¿cuál es el problema mamá?

Tú sabes muy bien que tu abuela ya falleció, se fue (con Diosito) hace dos años atrás.

La lista es sin fin Recibimos todos los días comentarios similares en los consultorios de Información y Atención Permanente de la Fundación, Quito, Ecuador.

Comenta el Doctor Pérez: Al principio, como Fundación, evitábamos hablar de los talentos psíquicos de los niños, para no asustar, para que no se mire a los niños como seres extraños, y también para no entrar en temas sensacionalistas y preservar la privacidad de los niños y sus familias. Sin embargo, cuando nos dimos cuenta de lo común del asunto y de los problemas que los padres, así como los niños y jóvenes, enfrentaban al manejarlo, decidimos proveer información simple y des-dramatizar los fenómenos paranormales que hoy en día son muy normales, comunes y corrientes, debido al alza de percepción y de conciencia de los niños y jóvenes de la nueva generación.

El tema de los niños psíquicos no es nuevo; incluso existieron reportes de ellos, especialmente en China, mucho antes de que se diera a conocer la noticia de los Índigo. En efecto, en su libro China’s Super Psychics (Los súper psíquicos de China), Paul Dong y Thomas Raffill reportan las investigaciones del gobierno chino al respecto desde 1974 a 1990. En 1997, 100.000 niños fueron sometidos a estudios científicos y formaron parte oficial de la base de datos del Gobierno Chino[1]. También el Señor Gao Zhinseng (2002, CP, Embajada de China en Ecuador) nos habló de los nuevos niños de la China, llamados los niños que saben lo que los demás no saben o los niños que tienen talentos que otros no tienen. Se llaman así porque son los niños del tercer ojo, son los niños de lo que llamamos en chino la Energía Vital, comentaba el Señor Gao Zhinseng.

En los USA, el Standford Research Institute estudió a 1.500 niños psíquicos, quienes presentaban las mismas facultades (o más) que Uri Geller, famoso parapsíquico israelita.

En Bulgaria y México se reportan también muchos niños con talentos y dones psíquicos, por ejemplo, el caso de Inge Bardor, 19 años, quien, además de su clarividencia total, puede mover objetos en el aire con su mente, ver con sus manos y pies y conocer el futuro a voluntad. Inge, en un video filmado algunos años atrás con Drunvalo Melchisedek, dijo con mucha humildad: Lo que hago no es extraordinario. En un futuro cercano, llegarán muchos niños quienes podrán hacer lo mismo o más.

Finalmente, les invitamos a visitar la página Web en inglés de Llael Espaze, USA, PsyKids Newsletter, www.psykids.net para que puedan apreciar el amplio horizonte y la sensibilidad de esta joven (y de su mamá).

¿Cómo se les reconocen?

De lo que hemos podido observar directamente y a través de los relatos de más de 300 padres, los comportamientos más comunes de los niños psíquicos son los siguientes:

– Contestan antes de que se les formule la pregunta.

– De antemano saben quién está llamando por teléfono o quién va a visitarlos.

– Perciben sin equivocación los campos energéticos y los sentimientos de los demás (por ejemplo la tristeza, el enojo, la mentira, el engaño).

– Casi todos (en varios grados) tienen contactos con entes de otros niveles incluidos los difuntos.

– Sienten a distancia y se molestan cuando otra persona toca sus pertenencias. Algunos llegan incluso a alterarse demasiado. Así pues, madres de familia, por favor eviten entrar y tocar todo en los cuartos de sus hijos/as.

– Pueden interesarse en temas como asuntos de telepatía[2], hablar con los animales, especialmente los delfines, comunicarse con seres de otras dimensiones; les encanta hablar de red y de unión.

Según un rápido sondeo[3] de la Fundación (FI, Julio 2003), podríamos estimar que:

– los Índigo podrían tener una habilidad psíquica de 2 a 5 veces mayor que la de un adulto común y corriente. Mientras más chiquito sea el niño, más habilidades tendrá. A menudo, a partir de los 6 años, va perdiendo paulatinamente su sensibilidad psíquica.

– Parece que los niños de Cristal tienen aun más dones psíquicos que los Índigo.

– Los niños netamente psíquicos, llamados internacionalmente niños psíquicos (sean éstos Índigo, Cristal, de la tercera o cuarta generación, o de una categoría aparte, todavía están siendo investigados) tendrían habilidades todavía mucho más altas, algunos afirman que serían 100% psíquicos.

¿En qué consisten los talentos psíquicos?

Según la investigación científica en Parasicología, tomada del Curso de Parapsicología, el Dr. Naum Freiman llama habilidades psíquicas ESP (Extra Sensory Percepción o percepción extra sensorial), a los siguientes fenómenos.

Clariaudiencia: es la aptitud paranormal de tener un conocimiento por vías no normales mediante sonidos o voces, sin que intervenga en ello el sentido del oído.

Clarividencia (o telestesia): es la aptitud paranormal de tener un conocimiento por vías no normales, de un suceso o acontecimiento que se está produciendo contemporáneamente a su percepción por el sensitivo. La clarividencia no es solamente tener una visión paranormal, sin el concurso del sentido de la vista; se llama también así a las intuiciones sin ninguna imagen. La clarividencia puede ser postcognitiva (retrocognición), cuando se refiere a un hecho acaecido en el pasado y precognitiva, si el hecho sucederá en el futuro (precognición o premonición).

Bilocación o bicorporeidad: se llama así al fenómeno por el cual un sensitivo o también una persona sin especiales aptitudes paranormales estando en un lugar, puede aparecer visible en otro sitio y ser visto por otras personas como si fuera real. Es decir el cuerpo está en dos lugares a la vez, o varios lugares a la vez (multilocación).

Escritura automática: es el fenómeno que produce un sensitivo (llamado psicógrafo) al escribir un mensaje que se supone le transmiten el/los espíritu/s o expresar una clarividencia o una precognición por medio de la escritura.

Hiperestesia: sensibilidad de cualquier sentido aumentada por encima de lo normal.

Lectura con la mano: acción de leer con la mano y/o otras partes del cuerpo, sin la intervención de los ojos físicos (es decir con los ojos vendados).

Proyección astral: denominación de los fenómenos por los que un sujeto o sensitivo se desdobla para hacerse presente en otro lugar (sin su cuerpo físico).

Percepción del aura: percepción de los campos energéticos sutiles de una persona, en general en forma de colores, pero a veces puede ser en forma de sonidos, una sensación kinestésica (tacto), un gusto u olor.

Psicometría (o Criptestesia Pragmática): se llama así al procedimiento por el cual un sujeto obtiene información extrasensorial sobre una persona por medio del contacto directo con un objeto determinado (como una joya, un pañuelo) que haya pertenecido a dicha persona, y/o con una foto de la persona.

Telekinesia (o Psicokinesia): se da esta designación a movimientos de objetos producidos por el sujeto a distancia, y a todo fenómeno de acción psíquica sobre la materia, animada o no, es decir sobre objeto físico u organismos vegetales o animales.

Telepatía: es la percepción extrasensorial del contenido de la mente de otra persona. También se utiliza este término para describir los fenómenos de comunicación voluntaria entre dos mentes.

Teletransportación: acción de encontrarse en otro lugar o tiempo con su cuerpo de manera casi instantánea.

Xenoglosia: es el fenómeno por el cual un sensitivo o dotado puede expresarse con palabras de un idioma que no ha estudiado ni conocido.

(Tomado en gran parte de Kreiman, 1994, pp. 53-66, extractos).

Según The Psychic Energy Workbook, El Manual de la Energía Psíquica (2000:54), habitualmente, nuestro cuerpo proporciona una traducción sensorial de la información psíquica, la cual puede ser:

– una imagen,

– un sonido,

– una sensación kinestésica (tacto),

– un gusto u olor.

Finalmente, es importante entender bien los mecanismos de la percepción extrasensorial, incluso desde la etapa temprana y prenatal de los chicos de la nueva generación. Como explica Judy Hall (1996, 26):La percepción extrasensorial es particularmente potente entre la madre y el bebé. Cuando estamos en el vientre materno, nuestro instinto nos revela lo que nuestras madres, y los otros miembros de la familia, piensan y sienten. En la mayoría de nosotros, esta facultad desaparece poco tiempo después de nacer. Sin embargo otros jamás la pierden; estas personas viven confundidas[4] porque, por un lado, está lo que les dicen que deben aprender y, por otro, lo que les transmiten sus impresiones intuitivas. Algunos optan por anular su percepción extrasensorial o recluirse en su propio mundo interior y desconfiar de lo que les digan los demás. En cambio, si la percepción extrasensorial funciona plenamente, la persona se transforma en la pantalla de un radar, que recoge todo lo que se halla a su alrededor. De no existir una barrera sólida entre el mundo externo y ellos, estas personas se convertirían en esponjas psíquicas y absorberían los pensamientos y sentimientos del resto. Estos niños deberían, desde sus primeros años, aprender a proteger su psique para evitar así el agotamiento.

¿Qué hacer, qué no hacer?

Un niño o joven psíquico es más sensible que los demás y responde más agudamente a las emociones transportadas por la energía. Entonces es prudente prestar atención a los siguientes puntos para que su crianza sea más armónica.

Los siguientes consejos son tomados en su mayor parte del Psychic Studies Institute, Houston, Texas:

– Expresar sus emociones honestamente: Si no el niño puede sentirse perturbado;

– Explicar al niño las eventuales emociones conflictivas de un grupo: Si no el niño puede dudar de su propia estabilidad;

– Cuidar el entorno emocional del niño, generar apoyo y genuino interés (aun si no es fácil entender lo que le pasa a tu hijo), proveer amor incondicional;

– Nunca tener miedo frente a una experiencia extrasensorial de tu hijo o tuya; escuchar a tu hijo con normalidad;

– Proveer ropa de fibra natural a tus bebés, niños, jóvenes;

– Asegurase que tengan tus hijos suficiente ejercicio físico e intercambios regulares de energía con la naturaleza (éstas son las herramientas más seguras, sanas, naturales, sin efectos secundarios y baratos de todos los remedios);

– Cuidar la violencia física, les aterroriza;

– Tratar de hacer conscientes los tipos de pensamientos que respecto a tu hijo o hija generas;

– Poner atención a cuando tu hijo desencadena alergias (ver revista 2);

– Estos niños tienen una sensibilidad especial a los campos electromagnéticos;

– Las personas sensibles deben limpiarse psíquicamente después de todo contacto de grupo (puede ser simplemente tomar una ducha o caminar descalzo por el césped) y deben escudarse o protegerse cuando se encuentran en entornos sucios, hostiles o demasiado cargados de energía.

Finalmente, y más que todo, diviértase con su hijo/hija.

Decía una joven de Córdoba, Argentina (FI, 2003, cp): Lo más duro cuando era niña, era cuando me ponían límites. También me frustraban las limitaciones psíquicas, por ejemplo la telequinesia. Lo vivía mal. Si sé que tengo una misión, y si el mundo no me deja hacer, sufro de estas limitaciones, sufro por encajar a la fuerza, por la rigidez. Por ejemplo, lo que me dolía más era no sentirme comprendida, cuando me hacían callar, cuando no entendían mis conceptos.

Por eso, lo que recomendamos a los papás y docentes es lo siguiente:

– Escuchar, escuchar y escuchar al niño, niña, sin poner ningún elemento de valorización (tanto positivo como negativo). Escuchar de verdad significa aceptar con naturalidad y cariño incondicional lo que le dice.

– Todo eso es normal. Eso les pasa a muchos niños y jóvenes. Entonces hay que tomarlo con calma, lo más importante es no asustarse ni asustar al niño.

– Saber que el niño va a asimilar la reacción de la madre, padre o docente. Si lo tomas con tranquilidad, el niño estará en calma y podrá manejar bien la situación; si lo tomas con temor y preocupación, el niño va a preocuparse, pensando que algo está mal, que él está mal, o que algo anda mal entre él y usted.

– Evitar mostrar expresiones de susto, no gritar, ni castigar.

– Dar la importancia que el niño está dando a lo que vive, hasta si ésto implica añadir un plato de comida para el amigo imaginario o arreglar otra almohada. Contactamos a niños que padecían de gran tristeza por no ser entendidos.

– Saber manejar los temores nocturnos u otros medios y presencias de seres feos. Si el niño presenta este tipo de visiones o miedos, debemos darles protección (física, mental, psíquica, emocional y espiritual), abrazos, contacto corporal, prender la luz (y dejarla encendida toda la noche si fuera necesario), quedarse junto al niño (en la cama del niño o en su propia cama, no importa la edad del niño), prender una vela, incienso y según sus creencias o religión estar juntos y pedir protección y/o invocar la ayuda de los seres de luz, para el niño, para la familia, para la casa.

– Lo que no hay que hacer es callar, negar, decirles que están locos, decirles que no hay nada aquí. Podemos así empeorar terriblemente la situación, bloquear al niño y se puede perder la confianza (en él mismo y en usted).

– No valerse de los temores del niño para burlarse de él, o utilizarlos como medios de disciplina, controlar al niño (o sea no decir cosas como: compórtate bien sino va a regresar la bruja, el cuco, o xxx a comerte de noche).

– Si siguen los temores, se hace necesario investigar y aprender sobre este tema; consultar a un profesional terapeuta de su confianza, a algún experto de su ciudad, algún orientador experimentado. Es importante atender el asunto antes que tome proporciones demasiado graves.

– Finalmente considerar que recurrir a un psiquiatra, quien podría medicar innecesariamente[5] al niño/a y/o internarlo/a, sería en caso de extrema emergencia y desesperación.

Judy Hall (1996, 17, 18, 66, 67) recomienda la ayuda de la terapia floral, la cual da excelentes resultados con los niños y jóvenes de la nueva generación. Por ejemplo, el Black Eyed Susan ayuda a serenarse, el Cristal Clear es para limpieza psíquica, las esencias florales de Bush Grey Spider y Fringed Violet son para reforzar nuestras defensas naturales. Propone también varios métodos de visualización muy eficaces, técnicas de relajación simples así como sencillamente seguir el sentido común.

Comenta: Sin embargo, una de las mejores maneras de prevenir la agresión psíquica es enseñarles a las personas, desde muy jóvenes, hasta qué punto los pensamientos tienen poder. También advierte del peligro del miedo, la importancia de ser consciente, de ser plenamente asentado en el propio cuerpo, mente y corazón, de tener seguridad interior, siguiendo cada respiración.

Acuérdense, las personas psíquicamente sensibles poseen un talento verdadero y valioso. Pueden relacionarse con los demás de un modo auténtico. Ayudarán a construir un mundo íntegro y ayudarán a la gente a conocerse a sí misma.

Extracto de la Revista AmériKa Índigo, n.º 3, diciembre 2003 

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