Misión Índigo


 Misión Índigo

por Dolores Paoli

Conozcamos la misión  Índigo para poder ayudarlos

misión índigo

¿Por qué están viniendo los niños índigo al planeta Tierra?

Los Niños Índigo, vienen con un sentido de realeza, de presencia y propósito pues saben quiénes son, ya que tienen una memoria celular muy activa, comportándose como esencia divina teniendo experiencia humana, de ahí que no aceptan la autoridad y exigen un respeto a su individualidad, a esa chispa divina de la que ellos son conscientes.

Muchos de estos niños índigos no tienen residuos kármicos; esto no quiere decir que todos ya vengan iluminados, pero sí son almas evolucionadas que están llegando al planeta para ayudarnos a pasar a 4ª dimensión, para ayudar a subir la rata vibratoria del planeta, limpiarlo de sus impurezas, para establecer una sociedad donde el amor y la cooperación reine. Vienen equipados e integrados con la energía del Amor. De ahí que son autores y no seguidores, pero se sienten solos cuando no están alrededor de otros niños índigo.

Los Niños Índigo funcionan con la unidad, ven todo interconectado, por lo que tienen un gran respeto a la naturaleza. Les gusta disfrutarla e integrarse a ella. No funcionan con la polaridad, la separación, vienen a romper viejos esquemas y dogmas basados en falacias, temores y distorsiones de la realidad que ellos sí perciben dentro de un todo.

Por ello no operan con la energía del temor tan propia de la densidad y separación de 3ª dimensión, y por ello confrontan a los padres, educadores con lo que no tienen resuelto en su corazón: El Temor. De ahí que se les diga que son filósofos de nacimiento y emisarios de sabiduría participando en cosas de adultos desde temprana edad.

Estos niños están llegando al planeta Tierra, los más pioneros desde finales de los años 70, 1.978, pero es a partir de la década de los 90 cuando vienen llegando más frecuentemente al planeta y ya hoy día se considera que el 80% de los niños que están llegando al planeta son índigos. Por lo que más bien estamos hablando de mayoría y no de minoría.

En la medida que vaya habiendo más niños índigo y el entorno se de cuenta de ello, se va a crear una ruptura ideológica, a promocionar un cambio estructural pues sabemos, por física cuántica, que cuando un cierto número crítico obtiene un estado de alerta, este nuevo estado de conciencia puede comunicarse de mente a mente.

¿Estás preparado/a para ayudar a los niños índigo en su misión?

El Colegio

Los niños índigo son inquietos, les cuesta mucho mantenerse en un mismo sitio y pareciera que no se cansan. Esto es porque tienen un alto voltaje de energía. ¡Es como si tuviesen una capacidad de 10.000 vatios pasando por un cuerpito que sólo maneja 100! De ahí que necesitan liberar ese voltaje moviéndose y se los califica de hiperkinéticos.

Ellos tienden a aburrirse fácilmente pues su percepción es multidimensional y no lineal. Esta es la razón por la cual no les gusta ponerse en fila para cualquier actividad pues para ellos hay muchas formas de hacer las cosas, no sólo secuencial y linealmente. Sólo ponen atención y concentración en aquello que es de su interés, por lo que los niños índigos están teniendo muchos problemas con el sistema educativo basado en la rigidez, autoridad y memorización. Ellos aprenden por participación, en forma exploratoria creativa y reflexiva. Les gusta ser autores, no seguidores.

Procesan más cantidad de información a través del tacto, por lo que necesitan estar tocando algo mientras ven y oyen. Por ejemplo: una pelota pequeña que puedan apretar fácilmente mientras leen o escriben. Les molesta mucho copiar, pues para captar la información tomarán el lápiz, jugarán con él, se meterán la mano en el bolsillo, tocarán a la persona que tienen delante y por ello es probable que se metan en problemas y terminen fuera del aula, cuando en realidad, lo que están haciendo es aprender de la mejor forma que tienen para absorber la información.

Son muy inteligentes, pero necesitan apoyo emocional para expandir su inteligencia. Muchas veces se frustran fácilmente porque no encuentran apoyo para las grandiosas ideas que se les ocurren ni personas ni recursos que los apoyen para que esas ideas den frutos.

Tienen la disposición de hacer las cosas por sí mismos por lo que los oímos decir: “Déjame quieto. Yo lo sé hacer. Lo hago solo”.

Permitámonos nosotros, padres y educadores, sintonizarnos con esta nueva energía e iniciemos nuestro cambio de una educación autoritaria e impositiva a una cooperación reflexiva junto a un respeto a su individualidad. Llevarlo a cabo requerirá nuestro esfuerzo, paciencia y amor, ¡pero el exponerse bien vale la pena!

http://www.portaldimensional.com/ninos-indigo-por-maria-dolores-paoli.html

 

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