Mis experiencias con niñossuperpsíquicos


Mis experiencias con niños superpsíquicos

Carlos Mora Vanegas

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¿Qué hay detrás de los niños Índigo?, ¿cuál es su razón de ser?, ¿por qué ahora se está comentado mucho sobre ellos?, ¿cómo reconocerlos?, ¿son un mito o una realidad? Estas son algunas de las preguntas que probablemente usted se ha hecho. No se puede negar que ya están entre nosotros y que constituyen una esperanza para rescatar a este planeta de su destrucción, especialmente ante una realidad en donde no sólo se han perdido los valores, la moral, la ética, la bondad, el cariño, el amor, sino que nuestro propio planeta está autodestruyéndose producto de la malversación de sus riquezas naturales que el ser humano ha realizado en forma desenfrenada, sin escrúpulos, contaminando el ambiente, deteriorando severamente la naturaleza.

Escudriñar en el tema de los niños Índigo es apasionante por lo que constituye su alcance, sus repercusiones, las ventajas de que se manifiesten en este plano de forma imperecedera, en donde las pruebas se manifiestan día a día, en donde estar despierto es determinante no solo para cumplir la misión del por qué estamos, sino para crecer, alimentar nuestra alma.

En el aquí y ahora, no nos debe extrañar que se nos hable de los niños Índigo con bastante información. Para quienes nos adentramos en los estudios de la Ciencia Parapsicológica y experimentamos en algunos de los fenómenos ESP (percepción extrasensorial) y PK (psicoquinesis), no nos sorprende que hoy el tema de los niños Índigo sea relevante. Lo importante es que su número se ha incrementado con sus propias características que lo distinguen de los normales. Como nos lo recuerda Isabel Stelling, muestran una serie de cualidades psicológicas, emocionales e intelectuales.

Un grupo de ellos son altamente intuitivos y súper psíquicos, cualidad que les permite, por ejemplo, saber quién está llamando por teléfono. Pueden manifestar dones de telepatía como el calmar el llanto de un niño a distancia o ver a una persona desde adentro y ver lo que le pasa, tocarla y hacerla sentir mejor, pues vienen con inherentes capacidades de sanación. Ven fácilmente el mundo etéreo y se comunican con él en su cotidianidad. Vienen con potencial desarrollado para la clarividencia, clariaudencia, canalización o contactos con otros mundos y telekinesia. Son muy premonitivos con los sueños.

En 1976, estando en los Estados Unidos, en Miami, después de un ciclo de conferencias que dictamos en representación de la Sociedad Chilena de Parapsicología y de la Universidad Técnica de Chile, en ese entonces, pareciera ser que me contactaron con un hecho real de niños Índigo. Fue así como se me acercó una familia exiliada cubana, ante el serio problema que afrontaban con dos hijos, de siete y nueve años, porque no entendían el porqué de su comportamiento, siempre estaban muy metidos en conversaciones de energía física cuántica, en fenomenología ESP. Se distinguían por su dominio en telepatía, clarividencia y desde luego con algunas características bien marcadas en lo concerniente a los fenómenos PK.

Llevaban un año en ese plan, nos les interesaba los juegos de los niños comunes, obligaron a sus padres a comprarles un telescopio, se pasaban investigando las estrellas, eran rebeldes, muy kinestésicos y desde luego , confieso, con un vocabulario muy avanzado para sus edades, especialmente en lo que concierne a física y espiritualidad. Me quedé sorprendido con el desarrollo de nuestra conversación cuando sus padres me los presentaron. Recuerdo que me dijeron: Te estábamos esperando, porque queríamos saber que nos puedes proporcionar de nuevo y por lo que nuestros padres han hablado de ti, porque queremos que sepas que de lo que hablas sabemos bastante.

Se quedaron observándome un buen rato. Recuerdo que el mayor de ellos se llamaba Raúl y me dijo: no podrás reconocernos porque nuestras vibraciones son muy distintas, tú correspondes a otro plano, y me dieron una clave con varios números que no recuerdo. Dijeron, además, nosotros somos de más allá de esta galaxia, no recuerdo su nombre, estamos acá porque tenemos que hacer algo muy importante para esta humanidad. Me hablaron de la India, de Oriente, de sus filosofías y enseñanzas. Parecían personas adultas, portadores de muchos conocimientos sobre estos temas. Me quedé sorprendido de su cultura y sus padres simplemente me decían que ellos lo sabían todo, lo cual les resultaba terrible porque no podían comunicarse con ellos. Ellos nos dicen que no los entendemos.

Me dejaron tan impresionado que le pedí a los padres verlos otra vez para hacerles unos test de Cartas ESP (Cartas de J. Banks Rhine), a fin de medir sus potencialidades en los fenómenos de percepción extrasensorial. Se lo hicimos y los resultados fueron pasmosos, con un noventa y nueve por ciento de aciertos, resultado que legué a la Sociedad Chilena, como los más altos que se habían logrado en la Sociedad de Parapsicología.

Nuestras conversaciones fueron de horas, me pasé dos tardes con ellos. Recuerdo que la última vez que los vi, uno de ellos me dijo: te vamos a dar un poco de nuestra energía, me sentaron en una silla e impusieron sus manos en mi cabeza; sin ninguna sugestión sentí un gran calor. Cuando nos despedimos me dijeron: llegarás a saber de nosotros algún día, no lo olvides y me abrazaron. Para mí fue algo muy hermoso porque debo confesar que me sentía muy bien al estar con ellos. Desafortunadamente regresé a mis labores, me desligué y nunca más supe de los chicos. Ahora deben tener como 34 ó 35 años de edad.

Pienso que eso fue un contacto con niños Índigo. En ese entonces yo no sabía lo que eran. Pero sí debo señalar que algo tuvieron que dejar en mi conciencia y que ésta es la razón de porqué hoy en día estoy tan interesado en ellos. Este acontecimiento me motivó a tomar más en serio a la ciencia parapsicológica. Fui guiado por el Dr. Brenio Onteto Bächler, discípulo de Rhine (ya desaparecido), quien era presidente de la Sociedad de Parapsicología y quien me nombró Secretario de ella, además de que el fue director y profesor del único curso de postgrado de esta especialidad, en la Universidad de Chile.

A todo ello se agrega, además, que puedo afirmar que dos de mis hijos son Índigo. Con ellos he experimentado fenomenología paranormal considerable, especialmente con el varón, con el que conviví experiencias paranormales intensivas, hasta el extremo de realizar por veinte y cinco años la investigación en este campo, buscando respuestas a muchas de las manifestaciones vividas, algunas satisfactorias, otras imposibles todavía de lograrlo con las ciencias tradicionales, sólo pudiendo ser aclaradas un poco por lo espiritual.

Se dice que los niños Índigo son mensajeros de lo divino. Se sabe que a través de todas las edades en cualquier día cósmico, ha existido el orden sagrado para ayudar en cada raza, cada era y cada organización espiritual que exista en el plano físico y/o en los planos superiores. Debemos evitar que estos niños se pierdan en los viejos paradigmas en que todavía permanecemos, simplemente porque nos descuidamos, no estuvimos atentos en nuestra real misión, en no ser repetidores de conocimientos que desde hace mucho tiempo están anclados. Se deben generar otros nuevos que le permitan a la persona ser más creativo, innovadores y más auténticos.

Estemos atentos en todos aquellos estímulos sanos que permitan a los niños utilizar eficazmente su energía, a saberla administrar en pro del uso de su potencialidad que les conlleve a realizar su misión. Se les debe entender, no alterar su conducta, no alienarlos, dejar que se manifiesten espontáneamente y proporcionarles toda aquella colaboración que el presente requiere.

Encuentra más información en el libro Cristal-Indigos, la Esencia del Cambio

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Cristal


CAMINO CON MOÑO

Este libro comenzó siendo una continuación del primero, por eso el nombre, y además porque quería en él plasmar más y más experiencias de vida… pero luego, como suele suceder cuando hay tanto para dar, tanto para mostrar, tanto para contar… fue cambiando un poco el sentido de lo que quería transmitir y así surgió Cristal.

Un poco jugando, un poco en serio se fueron tejiendo historias que relatan muchas vivencias, no todas propias, sino de Seres con quienes he interactuado a lo largo de estos años de experiencia en la vida de esta dimensión, en la vida cotidiana, y también en la vida profesional.

 

Vivencias extrañas e insólitas que harán que el lector se vea inmerso en un mundo diferente y místico.

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©Marianela Garcet

Del libro “Camino hacia la Luz II- Cuentos de Cristal”

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